Fundador de Beroa Technology Group, actualmente integrada en Dominion, compañia cotizada en Bolsa

“En 1997 constituí Beroa Technology Group en Alemania, la actual Dominion; el proceso de compra de Karrena fue complicado, pero muy gratificante”

El ingeniero ourensano Fernando Álvarez Lamelas aportó talento, acierto y capacidad de liderazgo en sus más de 50 años de profesión al servicio de una actividad industrial con alto componente de especialización, el sector del refractario. Trabajó para importantes compañías en el norte de España y durante más de 40 años estuvo vinculado a la histórica firma alemana Didier, hasta que propició su colaboración con otro líder sectorial alemán, Karrena. De aquella operación recuerda que “el proceso fue muy complicado, pero totalmente gratificante. Ya solo el recordar esos momentos ha sido una satisfacción. Nunca he dispuesto de capital, solo he tenido buenas ideas y la capacidad para defenderlas y para que las financiasen”. El legado de Álvarez Lamelas es Beroa Technology Group, con sede central en el área de Düsseldorf, pero de capital español. En 2014, Beroa se integró en el grupo Dominion, compañía vinculada a la potente multinacional vasca CIE Automotive y, desde hace unos meses (abril de 2016), empresa cotizada en Bolsa. Dominion factura en torno a 400 millones de euros, está presente en 20 países y ronda los 3.000 empleados. Como relata el propio fundador, a él le queda “la satisfacción de haber conocido a Karrena como la primera del sector en Alemania, de tomar el control cuando era la primera de Europa y de dejarlo cuando indiscutiblemente era uno de los líderes mundiales de la industria del refractario”. En el año 2000 se jubiló en Didier y cinco años más tarde, cumplidos los 70, cedió las funciones ejecutivas en Karrena a un grupo de ejecutivos liderado por uno de sus hijos y en el que continuó como presidente no ejecutivo del consejo de administración del grupo. En marzo de 2013, recién cumplidos los 79 años de edad y con 54 de recorrido profesional (49 de ellos en Didier-Karrena), cerró su oficina profesional en Madrid y habilitó un despacho en su domicilio madrileño, en donde sigue ejerciendo de consultor para la actual Dominion. Fernando Álvarez Lamelas es originario de Xunqueira de Espadañedo (Ourense) e hijo de maestros, que fueron sus únicos profesores hasta la edad de 16 años, a la que se trasladó a Ourense para cursar séptimo de Bachillerato. Es ingeniero industrial por la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales de Madrid.

Texto: Javier de Francisco ©

 Usted es originario de Xunqueira de Espadañedo y siempre hace gala de sus raíces gallegas. ¿Qué recuerdos tiene de su infancia en esa zona del rural ourensano y, después, de su etapa de estudiante de Bachillerato en Ourense, antes de cursar Ingeniería Industrial en Madrid?

Nací en 1935 y en 1952 me fui a estudiar a Madrid. Todos los recuerdos de la infancia y adolescencia son muy felices. En una aldea como Xunqueira las “autoridades” eran el cura, el médico y el maestro. Ya lo dice el refrán: “pasas más hambre que un maestro de escuela”. Eran tiempos muy difíciles; me considero un privilegiado, no tengo memoria de haber pasado privaciones. Se vivía muy austeramente pero no faltaba lo fundamental y ¡éramos muy felices!En casa recibíamos todos los días, menos los lunes, La Región y El faro de Vigo. ¡Eso era un lujo! En casa se respiraba un ambiente muy intelectual; mi padre tenía una buena biblioteca, desde la Casa de la Troya, pasando por Cervantes y los clásico españoles hasta Tolstoi, Guy de Maupassant… Antes de los 17 años me los devoré todos. Siempre recordaré los primeros libros que leí, en alta voz, en la cocina, que era la habitación más caliente de la casa en las largas noches de invierno: “Robinsón Crusoe”, de Daniel Defoe; “Los hijos del Capitán Grand, de Julio Verne”; “El Conde Lucanor”, del infante Don Juan Manuel; “El buque maldito”, de Emilio Salgari... Y los juegos, que siempre se repetían según la estación del año con los rapaces del pueblo. Y las fiestas patronales, que empezaban con San Pedro, en Ramil, y concluían con Los Remedios, en Castro Caldelas. De 7º de Bachillerato en los Salesianos (fuimos la 2ª promoción) tengo unos gratísimos recuerdos; los profesores, los compañeros, la excursión a Vigo (¡la primera vez que salía de la provincia!) y “la reválida” en Santiago. Empezamos con una misa en el sepulcro del Apóstol, en la que actué de monaguillo, y siguieron los exámenes en la Universidad: cuatro sacamos sobresaliente y ninguno suspendió, un éxito del Colegio que salió en La Región.

Sus padres eran maestros. ¿En qué zonas ejercieron la docencia? ¿Influyeron mucho para que se formase como ingeniero en Madrid?

 Efectivamente, mis padres eran maestros nacionales y ¡mis únicos profesores hasta 7º de Bachillerato! De lo que estoy orgullosísimo. Mi madre era hija de maestro. Mi abuelo materno fue maestro titulado en Forcas, Parada de Sil, durante 51 años. Allí se casó y nacieron sus 9 hijos; mi madre era la octava. Ella estudió en la “Normal” de Ourense y ejerció en Petán ( A Cañiza), en Manzaneda y en Xunqueira de 1933 a 1965, en donde conoció a mi padre. Allí se casó y nacieron sus dos hijos; mi hermana es la más joven. Finalizó su magisterio en una escuela en Ourense capital. Mi padre era hijo de un sargento de la Guardia Civil, por ello sus cuatro hijos nacieron en diferentes pueblos en los que estuvo destinado. Estudió el Bachillerato en el Instituto de Ourense, magisterio en la Normal e hizo el servicio militar de sargento en San Francisco. Su primera escuela fue en Drados (Chandrexa de Queixa). En 1932 se trasladó a Xunqueira por estar cerca de Esgos, donde vivían sus padres. Mi padre era un buen pedagogo y estaba en camino de ser inspector de Enseñanza Primaria, pero ¡llegó la Guerra Civil! Y fue depurado; era directivo de la Asociación de Trabajadores de la Enseñanza de Orense (su acrónimo está claro, ATEO).

Así que fue separado “definitivamente del servicio” y suspendido de empleo y sueldo. Fueron años difíciles; vivíamos con el sueldo de mi madre. Con el apoyo activo del párroco, del médico y de más del 90% de los vecinos de Xunqueira, hacia 1943 fue rehabilitado, pero desterrado a más de 25 kilómetros del pueblo, y fue nombrado maestro en Irixo y posteriormene, hacia 1947, por concurso de traslados obtuvo la escuela de Ramil, una parroquia de Xunqueira. Estaba en el pueblo de Marcelle, a dos kilómetros de nuestra casa. Y ahí empezó mi formación peripatética: yo iba a la escuela con mi padre y veníamos a comer a casa. Él aprovechaba los cuatro trayectos para “examinarme” de lo estudiado en el día, preguntarme si tenía dudas o necesitaba aclaraciones sobre alguna materia, repasar temas e, incluso, resolver mentalmente problemas. Fue un aprendizaje fabuloso. Posteriormente volvió a la escuela de Xunqueira y, como mi madre, terminó en Ourense capital; mi padre en El Puente. Nuestros padres nos dieron una formación integral, resaltando el valor y la importancia del ESFUERZO y la RESPONSABILIDAD, aunque muchas veces les he dicho a mis hijos que el que nosotros nos esforzásemos tenía menor valor, ya que el futuro estaba claro: estudiar o cavar.

Otro valor que nos inculcaron indirectamente fue el no odiar. Mi padre se libró por los pelos de ser “paseado”; sabían perfectamente de donde habían partido las denuncias, pero siempre nos argumentaron que los “errores” hay que perdonarlos y en política hay que ser eclécticos. A este respecto, siempre recuerdo una definición que hizo nuestro padre: “Si quieres que te paguen por lo que rindes, eres de derechas; si quieres cobrar por lo que necesitas, eres de izquierdas”. Respecto a mi formación universitaria, mi familia quería que estudiase Medicina, siguiendo los pasos de mi afamado tío, el Doctor José Antonio Lamelas en Valdecilla (Santander), pero por “influencia” del profesor de Matemáticas en los Salesianos, el Padre Savorido, me incliné por Ingenieros Industriales. Entonces era una carrera muy dura, con dos grupos de ingreso (duraba de dos a seis años, nos presentábamos 1.200 aspirantes y se admitía a unos 110), y con 6 años de carrera. Mi padre hizo cuentas y me dijo que me daba tres años de plazo para ingresar, que era lo máximo que nos podíamos permitir. Por fortuna no los necesité, pues ingresé en dos años.

 Su primera etapa profesional discurrió entre Cantabria y el País Vasco, en grupos como DEMAG, Cros y Dider Werke. ¿Cómo resumiría aquellos primeros años, formándose y muy pronto dirigiendo proyectos en pleno corazón de la industria pesada y de la acería española?

 Antes de entrar en lo profesional, permítame una digresión sobre mi familia. Tomo prestado un comentario de D. Claudio Sanchez-Albornoz, que creo pronunció en Buenos Aires: “El Islam se extendió por muchas tierras, solo de España fue expulsado…. Recordemos que, mientras Roma conquista las Galias en una campaña, tardó 200 años en conquistar España”. En efecto, comenzó en el 218 antes de Cristo con la invasión de Cneo y Publio Cornelio Escipión por Ampurias en el marco de la 2ª Guerra Púnica. Aunque en el 34 antes de Cristo, Octavio decreta la Era Hispánica para contar los años a partir de la “pacificación oficial”, la lucha continúa. La Era Hispánica siguió vigente en la Península Ibérica y el sur de Francia hasta el siglo XI. En el 29 a.C. los enfrentamientos se agudizan, Octavio abre el Templo de Jano (símbolo del estado de guerra) y, por única vez, toma la dirección de las operaciones militares, trayendo seis legiones y estableciendo su base en Sasamón (Burgos). No le resultó fácil y en el 23 a.C. se retira cansado y enfermo a Tarragona y después a Roma, donde cierra el Templo de Jano y el Senado le ofrece el triunfo, que rechaza. La paz se declara el 19 a.C., pero antes, el 22 a.C. tuvo lugar la última gran batalla: Monte Medulio, según Paulo Osorio “Minio Flumine inminenten”. En esa gran batalla cántabros y galaicos se inmolan ante las tropas del legado Publio Carisio, “antes muertos que esclavos”, como relata con detalle el historiador Lucio Anneo Floro.

Por su parte, el historiador Manuel Murguía, esposo de Rosalía de Castro, sitúa el Monte Medulio en la Cabeza da Meda (1.321 metros de altitud), donde posteriormente hubo un “pozo de nieve” del Cabildo de Orense por el que pagaba un alquiler al Mosteiro de Xunqueira de 60 reales al año. En Cabeza da Meda convergen 3 concellos: al este, Montederramo, de cuya parroquia de Marrubio proceden los Lamelas (patronímico). De la aldea de Lamelas salió a mediados del siglo XIX mi bisabuelo, Agustín Lamelas, para casarse en Castro Caldelas, donde en 1864 nace mi abuelo Graciano. Como curiosidad, una de las mejores vistas del Cañón del Sil se tiene desde el panteón de mi tío-abuelo Benito Lamelas Montes, en el cementerio de Castro Caldelas. En Montederramo nace en 1080 Teresa de León, hija bastarda de Alfonso VI y madre del primer rey de Portugal, Alfonso Enríquez. Al norte está el segundo concello, Parada de Sil, en cuya parroquia de Forcas nace mi madre y en donde mi abuelo materno fue maestro 51 años, hasta 1934. Y al sur está Xunqueira de Espadañedo, donde he nacido y fui bautizado. Unos 500 metros al oeste empieza Esgos, donde, en su parroquia de Santa Olaia, está el solar de mi abuelo paterno, Constantino Álvarez.

Otra curiosidad: mi abuelo se jubiló como sargento de la Guardia Civil en 1915 con una pensión de 100 pesetas al mes. En su Tarjeta de Identidad de Clases Pasivas de 1936 figura con el haber de ¡1.200 pesetas al año! Xunqueira era del arciprestazgo de Maceda, donde un día de San Fernando recibí la Confirmación de manos del Obispo Don Francisco Blanco Nájera, actualmente en proceso de beatificación. En Maceda nació el Cardenal Quiroga Palacios y en 1501 Joao da Nova, quien al servicio del rey de Portugal, fue alcalde de Lisboa y descubridor de la Isla de Santa Elena, donde murió Napoleón. Era de la familia de los Novoa, después Condes de Maceda, y cuyo palacio en Pontevedra es hoy el Parador de Turismo. El partido judicial de Xunqueira es Allariz, donde Alfonso X el Sabio fue educado y aprendió el gallego, que era el idioma culto de la época y en él escribió las Cantigas de Santa María. Allariz permanece unido a mi infancia, pues su boticario preparaba el purgante Ziralla (Allariz al revés).

 Seguro que nuestros lectores agradecen todas estas reseñas históricas y geográficas. Retomando la pregunta anterior, ¿cómo le surgió la oportunidad de integrarse en grandes compañías industriales?

 A todos se nos presentan oportunidades en la vida; el reto es aprovecharlas. Para un ejecutivo hay dos etapas fundamentales: la formación y el aprendizaje. En mi caso la formación fue académica y en esa fase, que hay que aprovechar, son vitales los conocimientos, los fundamentos teóricos y el raciocinio; en lo nuestro es relacionar los conocimientos para lograr el fin buscado. Para ello nosotros tuvimos dos asignaturas que hoy están desterradas: el latín y la geometría métrica. En el latín, con los casos de las declinaciones, el tiempo de las conjugaciones, un diccionario y la colocación de las palabras, por pura deducción hacías la comprensión y traducción de un texto. En la geometría métrica, con un postulado, conocimientos y razonamiento (pura filosofía), se resuelven los problemas. Parte de los problemas de la educación actual vienen del abandono de estas normas básicas, junto con el menosprecio al esfuerzo, responsabilidad y “autoritas” del profesor. La primera etapa profesional tiene un componente vital, que es el aprendizaje práctico. Yo tuve mucha suerte. Estaba predestinado a ser médico y a trabajar en Barreiros, y soy ingeniero y comencé trabajando en Alemania. ¡Ello prefiguró mi vida! En 1960 y a través del director de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales de Madrid, donde estudié, recibí una oferta de DEMAG, en Duisburg (Alemania), que entonces estaba considerada como la única empresa del mundo con capacidad tecnológica y de fabricación para el suministro de una planta siderúrgica industrial llave en mano. Allí tuve la ocasión de aprender suficientemente el idioma alemán y de conocer y valorar la idiosincrasia y la forma de trabajar en ese país, que paso a resumir o a definir:

-Trabajador alemán: formación idónea, responsabilidad y disciplina.

-Empresa alemana: transparencia (fines claros y conocidos), claridad (puestos de trabajo definidos, normalmente por escrito) y organización (clara, incluso legalmente a los más altos estamentos de la ejecución y la supervisión).

Todo  esto ha hecho que, salvo un intervalo de tres años, toda mi vida profesional haya estado unida a Alemania. En 1962, fundamentalmente por mi novia (hoy mi esposa), regresé a España a un empleo que conseguí por correo, en S.A. CROS, fábrica de Maliaño (Santander), con la finalidad, que yo desconocía, de sustituir por jubilación próxima al director de fábrica. Tuve la suerte de tener que ocuparme del tema, entonces tan en boga, de la “Organización y Racionalización del Trabajo”, que se estaba implantando en las fábricas de Maliaño y Valencia. ¡Fue una experiencia impagable!

En 1963, por razones meramente económicas, acepté la oferta de Fundiciones de Maliaño S.L., una empresa familiar solvente técnicamente, pero poco rentable, que me hizo la oferta por la “reputación” que tenía en el pueblo como el “alemán racionalizador de Cros”. Por primera vez asumí responsabilidades de gerencia. La empresa cerraba sus cuentas al 31 de diciembre y el resto del año se “navegaba a ciegas”. Implanté los cierres trimestrales y el control de tesorería semanal, los viernes, único día de pago. Ello posibilitó el control de costos; en una fundición con hornos de inducción, los costos principales son materias primas, personal, electricidad, intereses (entonces las tasas eran de dos dígitos) y el rechazo, es decir, las piezas mal fundidas o con defectos. Al tenerlos identificados y con unas cuentas al día, su control y optimización es más fácil. Fabricar bien y con buenos costos es indispensable, pero hay que vender y cobrar; a ello le dediqué mucho tiempo personalmente y conseguimos rentabilizar la empresa. En 1963 me casé; mi esposa es de Bilbao, donde la conocí haciendo las prácticas de “Milicias”. En 1965 me busca Didier.

 El grupo Beroa, fundado por usted, es el resultado de la integración de las compañías alemanas Didier y Karrena, es decir, del grupo empresarial en el que usted pasó la mayor parte de su vida laboral y de la empresa adquirida también por usted en 1997. ¿El nacimiento de Beroa fue una operación muy complicada? ¿Qué socios y qué grupo financiero le apoyaron?

 En 1965 estábamos esperando nuestro primer hijo y yo ya era un ingeniero con experiencia y que hablaba alemán. Por eso me buscó Didier para suceder al director técnico en Bilbao, Federico Sotomayor, que más tarde fue Presidente del INI (Instituto Nacional de Industria). DIDIER WERKE, A.G. era la 108 empresa alemana por facturación, fundada en 1834, aunque con raíces industriales en 1310. Era el mayor productor mundial de refractario y tenía una importante división de instalaciones industriales para plantas siderúrgicas y químicas. En España tenía: -Materias primas: el 50% de Magnesitas Navarras, S.A., en Zubiri (Navarra). -Fabricación de refractario, Didier S.A., en Lugones (Asturias). -Ingeniería e instalaciones industriales, Didier Técnica S.A., en Bilbao, donde entré yo. Este grupo me permitió alcanzar todas mis metas profesionales; estuve 35 años, hasta la jubilación, y fui muy feliz.

Mis primeras responsabilidades fueron técnicas y enseguida me hice cargo de la situación. La tecnología era de primera línea y el nombre gozaba de un gran presigio, pero la organización era obsoleta; estaban mezclados los muy grandes proyectos, que necesitan muchos medios técnicos y su decisión tarda años, con los “normales”. Yo propuse, y se creó, una sociedad independiente, DIMISA, para los grandes proyectos, que eran fundamentalmente baterías de cok, en Avilés, sede de Ensidesa, nuestro principal cliente. En cuanto al marketing, estaban acostumbrados a que les comprasen; no había acción comercial y por ello la facturación era escasa. Me ocupé personalmente y tuve la suerte de contar con el apoyo de los compañeros de las Milicias, que hice en Bilbao, así como de los compañeros y profesores de la Escuela de Ingenieros.

La tecnología de Didier se comercializaba muy parcialmente y, de forma paulatina, la fui expandiendo a estufas y válvulas de viento caliente para hornos altos, instalaciones de decapado y depuración de aguas residuales, revestimientos antiácidos y hornos de recocido brillante. Tuve éxito y en 1970 me nombraron gerente de la compañía. ¡El primer español! Hasta entonces todos habían sido alemanes. Más vale ser cabeza de ratón que cola de león, y es verdad, yo tenía un contacto estrecho y fluido con el consejo de administración de la matriz, del cual dependía directamente y, además, tuve la costumbre de informarle por fax de cada pedido expresando su importe y el beneficio bruto esperado.

A continuación ocurrieron dos hitos que se demostraron decisivos en mi carrera. Didier Técnica era licenciataria para España de las “bóvedas planas suspendidas” para hornos de KARRENA G.m.b.H., la compañía alemana más importante en ingeniería y montajes refractarios y construcción de chimeneas. Convencí a Didier y a Karrena para constituir una sociedad común, KARRENA S.A., que desde el primer momento fue un éxito empresarial en los montajes refractarios basado en la tecnología de Karrena y en las relaciones comerciales de Didier. Formé parte de la Gerencia de la Sociedad. En 1973 me citan en Madrid el vicepresidente del Consejo de Supervisión y el presidente ejecutivo de DIDIER WERKE, A.G., que eran padre e hijo (muy raro en sociedades alemanas). Me reciben en las no todavía estrenadas instalaciones de Didier (en los bajos del edificio del Restaurante Zalacaín). El padre, que era el presidente ejecutivo cuando yo entré en Didier, me pasa solo con él al despacho y, después de un charla sobre la situación española y de Didier en España, pasa a informarme confidencialmente que el apoderado general de Didier en España, Arne Jessen Pastor (sobrino del recientemente fallecido en aquella época Pedro Barrié de la Maza y Pastor) iba a ser nombrado director general del Banco Pastor y, por incompatibilidad, tenía que dejar Didier. Y habían decidido ofrecerme el puesto y, en caso de que no aceptase, tendría que ayudarles a buscar un sustituto que, bien entendido sería mi jefe. Como es lógico acepté y desde ese momento, aquella sería mi oficina, concediéndome un plazo hasta septiembre de 1974, por motivo de la escolaridad de mis hijos, pero desde ya tenía que pasar tres días a la semana en Madrid.

Aquel fue un gran cambio en mi vida; profesionalmente tuve que abandonar las gerencias de Didier Técnica, S.A. y KARRENA, S.A., buscando sustitutos españoles ¡por supuesto! y pasando a ser consejero delegado. Entré en los consejos de administración de Didier, S.A. y Magnesitas Navarras, S.A, pasando a dirigir el Grupo Didier en ESPAÑA, que llegó a representar el 15% del grupo a nivel mundial. Se abrieron nuevos mercados. En colaboración con Agroman, en 1976 se construye la chimenea para Endesa-Teruel de 343 metros de altura y después se constituye KARMAN, que pronto se convierte en un referente tecnológico en el mercado.

En 1978 lidero el comienzo de la expansión de DIDIER y KARRENA en Iberoamérica a través de España, donde hasta entonces solo estaban presentes por representantes comerciales. Me introduzco y me doy a conocer presentando ponencias técnicas y participando en mesas redondas en los congresos y asambleas de ILAFA (Instituto Latinoamericano del Fierro y del Acero) y de ALAFAR (Asociación Latinoamericana de Fabricantes de Refractario), y constituyo sociedades filiales de las españolas en Venezuela, Mexico , Brasil y Argentina. Por motivos tecnológicos, políticos y de mercado tuve que abordar la reestructuración de las fábricas, donde, a pesar de las amenazas, internamente conté con un apoyo “inteligente” de los sindicatos y me queda la satisfacción de haber convertido a Lugones en una de las factorías más productivas del Grupo y, al haber dejado de ser estratégica para Didier la materia prima de Magnesitas Navarras, S.A., haberla puesto en el mercado después de reestructurar su producción y hacerla rentable.

Fue una etapa muy gratificante y con gran actividad de gestión y comercial que contribuyó a que en mi vida profesional haya volado del orden de 6,5 millones de kilómetros en 4.200 vuelos y haya dormido fuera de casa 5.400 noches. En 1985, en la celebración de los 150 años de Didier, que coincidía con mi 50 cumpleaños, fui distinguido con la Medalla de Oro de Didier, ¡la numero 30 de las otorgadas!

 Entonces, usted fue el sucesor y el continuador de Arne Jessen Pastor, vinculado familiarmente a Galicia, al frente de Didier en España...

 En efecto, Arne Jessen Pastor era de estirpe gallega. Su madre era de la familia Pastor, entonces propietaria del banco honónimo de La Coruña. Tiene una historia interesante: Los Jessen proceden de Schleswig-Holstein, la parte de Alemania frontera con Dinamarca. A comienzos del siglo XX el prestigioso tisiólogo (médico especialista en tuberculosis pulmonar) Dr. Friedrich Wilhelm Jessen, hijo de un pastor evangélico, funda en Davos (Suiza) el “WALDSANATORIUM”, hospital antituberculoso en el que también trabajaba su hijo, el Dr. Harald Jessen, y centro frecuentado por una clientela acomodada de toda Europa. Un cliente fue el novelista alemán, Premio Nobel de Literatura en 1929, Thomas Mann, que lo visitaba para tratar a su esposa Katia, enferma de tuberculosis.

Sus cartas le inspiran “La montaña mágica”, aparecida en 1924. El escenario de la obra, el “Sanatorium Berghof” no es otro que el Waldsanatorium del Dr. Jessen, y el Profesor Behrens de la novela es el trasunto del Dr. F. W. Jessen. El sanatorio también tiene clientela española, entre otros, la duquesa de Alba y Margarita Pastor. El Dr. Harald y Margarita se enamoran y contraen matrimonio. Desgraciadamente el Dr. Harald Jessen muere prematuramente a los 42 años y Margarita, con los tres hijos, uno de ellos Arne, pasa a residir en Hamburgo hasta 1940, año en que, a requerimiento de su familia, fueron repatriados a España a causa de la II Guerra Mundial. Arne Jessen Pastor recibe una formación internacional teórica y práctica, dominando el alemán, inglés y francés. Por sus relaciones con Amalio Gimeno y Alberto Erhardt en los 1950 entró en los consejos de administración de las sociedades que Didier constituyó en España. Don Amalio Gimeno Linares, III Conde de Gimeno, era el director en Madrid del Banco Comercial Transatlántico (sucesor del incautado, al final de la II Guerra Mundial, Deutsche Bank; que en 1971 logra un 25% y en 1989 la mayoría) con oficina en el Palacio de Villahermosa, Paseo del Prado 8, hoy sede del Museo Thyssen-Bornemisza. Fue Presidente de Didier Técnica, S-A. Hasta 1970. Alberto Erhardt Hormaeche fue un prestigioso industrial bilbaíno cuyo abuelo se estableció en Bilbao hace más de 130 años como representante y agente marítimo de KRUPP en España.

La familia Erhardt desarrolla paralelamente un grupo de servicios marítimos y seguros que en los 1920 toman la representación de Didier en España y que en los 1950 “permutan” por una participación del 20% en las sociedades de Didier en España. En 1976 los hermanos Erhardt, Eugenio y Alberto, para preparar sus herencias, deciden repartirse el Grupo y, para facilitarlo, venden sus participaciones en las empresas de Didier. A mí me tocó negociarlo y al final viene a Madrid el presidente ejecutivo de DIDIER WERKE, A:G, el Dr. Martin Bieneck, sucediendo dos anécdotas de las que me enteré años más tarde:Llevo al Dr. Bieneck y lo dejo en las oficinas de Erhardt en Madrid, al lado de la embajada alemana. Me cuenta Alberto, que al llegar el Dr. Bieneck le dice: “Alberto, yo no quiero que mi prestigio ante Fernando sufra menoscabo, por ello no me pidas que cambie una coma de lo que has acordado con él. Como creo que a ti te pasa lo mismo, la decimos a Fernando que reserve una mesa en el Zalacaín y nosotros, para hacer tiempo vamos al Retiro a dar un paseo”, y eso hicieron. Después de comer llevo al Dr. Bieneck a Barajas y le propone que, dado que la colaboración con KARRENA es tan cordial y rentable, Didier ofrezca a KARRENA, G.m.b.H. la recompra del 50% de la participación que acaba de comprar en Karrena, S.A. en las misma condiciones.

El Dr. Bieneck lo acepta, informa además al gerente y socio de referencia de Karrena, el Dr. Hermman Botenbruch, que era una sugerencia mía. Como es lógico Karrena lo acepta y las participaciones en España continúan a partes iguales y la confianza de Karrena en mi, se ve, una vez más, confirmada, llevando a que con el tiempo, Hermman y yo nos tratásemos de tú, una cosa insólita en Alemania, que sorprendía (en mi vida profesional no creo que haya tuteado a más de diez alemanes). Esta confidencia me la contó Hermman cuando el Dr. Bieneck ya estaba jubilado.

 ¿Usted era -y continúa siendo- el accionista de referencia de Beroa?

 No exactamente; pero mi respuesta quedará clara cuando le explique mi paso a empresario. En 1993, el accionista de referencia de DIDIER WERKE, A:G:, la hoy conocida como EON, propugna, con razón, una racionalización de la producción de refractario en el mundo, favoreciendo la compra de Didier por el grupo austríaco RHI, que era el segundo fabricante europeo, y que decide concentrarse en la producción y desprenderse de sus filiales y participadas tecnológicas. En 1994, durante la presentación en Wiesbaden del Plan Trianual de DIDIER TÉCNICA, que por cierto era bueno y yo, como siempre, defendía con entusiasmo, el representante de DIDIER-RHI inesperadamente me dice: “Fernando, si tan convencido está ¿por qué no compra DIDIER TÉCNICA, S.A?.” Sin dudarlo ni esperar ni un segundo, escuetamente y para sorpresa de todos, incluidos mis colaboradores presentes, contesto: “SI”. Negociamos el precio, que es el capital nominal, escojo el personal y las inversiones que incluimos en la compra, y tengo que aceptar la condición de continuar trabajando para DIDIER-RHI, como mínimo el 50 % de mi tiempo con el 50% de mi sueldo y con las mismas responsabilidades y poderes. Nunca he dispuesto de “capital”, solo he tenido “buenas ideas” y la “capacidad para defenderlas y para que las financien”.

Durante 29 años convencí a DIDIER y así constituí: DIMISA en Avilés, KARRENA, SA en Bilbao, KARMAN, ECOCONSULT y DIDIER Aplicaciones y Protecciones Antiácidas, S.A. en Madrid y las filiales desde España en Venezuela, México, Brasil y Argentina. Para esta operación, por motivos estratégicos y también financieros, involucré a la familia, a los ejecutivos clave de DIDIER TECNICA e, incluso, a compañeros de DIDIER WERKE, que pusieron el dinero y entraron a nombre de sus esposas y suegros. La “nueva DIDIER TECNICA” fue un éxito y ganó dinero desde el primer día.

Mientras tanto KARRENA G.m.b.H. evoluciona y ya es la número uno del sector en Europa y, por fusiones, sus socios son:

DEUTSCHE BABCOCK: 50%

Dr. Bottenbruch, mi amigo y antiguo presidente: 37%

Dr.Hartweck, nuevo presidente: 2%

Antiguos ejecutivos de Karrena: 11%

En 1995, justo después de los 25 años de su constitución, DIDIER-RHI vende a KARRENA G.m.b.H. su 50% en KARRENA, S.A. y su grupo, que incluye las filiales en España e Iberoamérica, aceptando la condición impuesta por KARRENA de que yo continuase de presidente por lo menos tres años. En 1996, confidencialmente, el Dr. Hartweck me informa de las dificultades financieras de DEUTSCHE BABCOCK que, posteriormente, le lleva en 1999 a la insolvencia y en 2002 a su desaparición, le “fuerzan” a vender su participación en KARRENA y me invita a intentar su compra conjuntamente. Me proporciona los datos de KARRENA y “armo” la operación, basando su financiación en los socios y el crédito bancario de DIDIER TECNICA, pero…. El Dr. Hartweck pretendía una importante participación y….¡liberada! lo que, por principios, no acepté.

Estaba dispuesto a negociar sobre la participación y a apoyarle financieramente, pero ¡lo que algo vale, algo cuesta! En meses no oí nada al respecto y en enero de 1997 recurrí a mi amigo el Dr. Botenbruch que, previa firma de un contrato de confidencialidad, me informa de que el Dr. HartwecK con “amigos” alemanes está intentando hacerse “a la baja” con Karrena, y que recibiría el 25% liberado y el puesto de presidente de por vida. También me dice que en una Junta de Karrena salió mi nombre y que Deutsche Babcock a mí no me vende; que la participación del 50% en Karrena era “invendible” ya que los estatutos exigen un 75% de votos para cualquier acuerdo de los socios; que para facilitar la operación Babcock y él acaban de firmar ante notario una “oferta de venta” del 60% de Karrena ( el 50% de Babcock y un 10% del Dr. Bottenbruch) en un precio ya estipulado y el compromiso de cambiar los estatutos y rebajar el quorum al 60%. Y se ofrece a ayudarme a “aceptar” esa oferta.

Para la financiación se ofreció la sociedad bilbaína INSSEC (Instituto Sectorial de Promoción y Gestión de Empresas, S.A.) que, con Antón Pradera de consejero delegado, ya poseían Corporación Industrial Egaña, el germen de la actual cotizada en bolsa CIE AUTOMOTIVE, S.A., y en la que participaban, entre otros, José Ignacio López de Arriortúa (Superlópez), Juan Abelló, José Antolín, Abel Matutes y Pedro Ballvé. Constituí BEROA en Alemania y ,antes de que se cumpliese el plazo legal para inscribirla en el Registro Mercantil, en abril de 1997 presenté ante notario la aceptación de la oferta. ¡Fue una bomba! Babcock y el Dr. Hartweck trataron en vano de oponerse. Los socios, en Junta General, redujeron el “quorum” al 60% y los minoritarios, capitaneados por el Dr. Bottenbruch, que consideraban “irrisorio” el precio pagado “exigieron” que yo asumiese desde ya la presidencia del Consejo de Supervisión, con la aspiración de que sus participaciones se revalorizasen, como así fue.

La operación estaba sujeta a la autorización del Tribunal de la Competencia, lo que me impedía actuar y duró meses, durante los cuales el Dr. Hartweck continuó maniobrando en la sombra para frustrar la operación. El Tribunal de la Competencia, como era de esperar, autoriza la operación y, vista la manifiesta y peligrosa deslealtad del Dr. Hartweck, prescindimos de él, lo que me obliga a asumir la Presidencia Ejecutiva. Eso se convierte para mí en un “full time job” lo que me exige negociar con DIDIER-RHI, que lo comprende y me propone una muy elegante situación, que acepto: continuar como empleado hasta mi jubilación con el 25% de mi remuneración inicial y actuando como asesor bajo demanda. Todo este proceso, ¿fue complicado? Sí, pero totalmente gratificante. Ya solo el recordar esos momentos ha sido una satisfacción.

 Interpreto entonces que usted nunca ha sido socio capitalista, sino ejecutivo...

 He sido ejecutivo y después empresario, pero no capitalista porque no he tenido capital. He defendido la empresa y por tanto el capital de los socios, pero solo una pequeña parte era mío. Las apariencias eran otras y eso, a toro pasado, está aparentemente claro. Parece que lo que tenía era capacidad de liderazgo, tenía “autoritas” y nunca he necesitado hacer uso de la “potestas”. Ahora mi participación está diluida entre el “free float” de la sociedad.

 ¿Sigue presidiendo el consejo de administración? ¿Qué relación mantiene con el grupo?

 No lo presido, pero esta escueta respuesta merece un explicación. El primer deber de una empresa es sobrevivir rentablemente. Por ello la primera obligación del empresario, y ello le diferencia del ejecutivo, es tener siempre preparado su sucesión o relevo. Cuando en 1997 constituí BEROA TECHNOLOGY GROUP, G.m.b.H. para adquirir KARRENA, dispuse que, si me pasaba algo, mi sucesor inmediato (después los socios decidirían) fuese un compañero de trabajo en Didier y, tan pronto como pudimos, lo incorporamos al grupo como CEO de Karrena; por cierto, este año se jubila. Años más tarde, cuando por razones de edad, mi relevo se iba haciendo más inminente, los socios propusieron para sucederme a mi hijo Jorge, con experiencia contrastada como ejecutivo. Mi opinión siempre ha sido que las decisiones hay que ponerlas en ejecución lo más rápido posible para que no degeneren y se pudran. Por ello Jorge fue contratado inmediatamente y asumió la dirección ejecutiva del Grupo, trasmitiendo con claridad que había sido nombrado por los socios y, en absoluto designado por su padre. Yo pasé a ocupar la presidencia del Consejo de Supervisión, hasta que me retiré totalmente. Hoy tengo unas excelentes relaciones personales con el presidente y el consejero delegado del Grupo y, por supuesto, con mi hijo. Cuando quieren saber mi opinión sobre un tema determinado, me lo preguntan expresamente, si no “oir, ver y callar”; y en lo demás, soy igual que cualquier otro accionista.

 Bajo su gestión, el nuevo grupo multiplicó su tamaño y se posicionó pronto sobre el nivel de los 400 millones de euros en ventas. ¿Cuánto factura actualmente y cuántos empleos genera?

 Cabe matizar que se trata de un grupo cotizado. En términos generales, conocí a Karrena en el año 1965 siendo la primera empresa alemana del sector, la integramos en Beroa (en el año 1997) como la principal de Europa y traspasé la presidencia siendo uno de los líderes mundiales. Las “ventas”, la contratación, para mí siempre ha sido una cifra muy importante, y para nosotros era la suma de los pedidos recibidos por nuestras empresas. Sí, alcanzamos los 400 millones de euros, pero eso no es la cifra de la facturación consolidada. Beroa está presente en 20 países y hoy estimo que en 2016 la facturación de Beroa rondará los 300 millones de € y la plantilla oscilará entre 2.500 y 3.000 empleados.

 ¿La sede central del grupo está en España o en Alemania?

 La sede social y operativa de Beroa está en Ratingen, ciudad al norte de Düsseldorf y limítrofe con su Aeropuerto; pero su capital es 100% español. Una curiosidad: en 2002, cuando empezamos los contactos en Estados Unidos para establecernos, nuestros asesores nos aconsejaron hacer la inversión a través de una sociedad española, lo que hicimos; pero años más tarde nos hicieron cambiar el inversor por Alemania.

 Es cuando menos llamativo que el fundador del líder mundial en ingeniería refractaria sea originario de Xunqueira de Espadañedo, la tierra de la arcilla, de la alfarería (Niñodaguia) y, por lo tanto, de un material muy relacionado con su especialidad, la tecnología refractaria. ¿Es una casualidad o su origen ourensano le ha ayudado a conquistar sus metas profesionales y empresariales?

 Creo que es pura casualidad y lo que creo que me ha ayudado es el carácter gallego: el tesón y el reflexionar. Contestando a una pregunta con otra, eso gana tiempo para repensar la respuesta. Efectivamente la cerámica y el refractario tienen en común alguna materia prima (un silicato de aluminio hidratado, la arcilla) y parte del proceso productivo pero, reitero, en mi caso fue una auténtica casualidad. De mi niñez y adolescencia guardo muchos recuerdos de la cerámica. Estaban los “oleiros” de Tioira (Maceda), una maravilla de técnica: paredes muy finas, con lo que pesaban poco (las mujeres las trasportaban llenas sobre la cabeza), y transpiraban, con lo que mantenían fresca el agua en verano. También estaban los cacharros de los “cunqueiros” de Niñodaguia, con un alto nivel técnico en su tradicional cerámica amarilla. ¡Me fascinaba su elaboración al torno! Niñodaguia en aquel entonces tenía un nivel de vida más elevado que los pueblos circundantes; prácticamente el 50% de las familias se ocupaban con la cerámica. Tenían las barreras de pozo en sus fincas, el taller en su casa y salían a vender su producción; además en Niñodaguia había molinos harineros.

Creo que Niñodaguia es el único centro de producción de cerámica que queda en la provincia de Ourense. En mi infancia también estaba la teja árabe de los “telleiros” de Veigachá con sus procesos artesanales y efectivos; y los ladrillos huecos, fabricados en Cerámica de Niñodaguia en Veigachá, con su enorme “barreira” a cielo abierto. ¡La de veces que de rapaces jugamos con sus vagonetas esquivando al vigilante!

 ¿Le ha quedado la espina de abrir una planta de producción en Galicia, y más concretamente en la provincia de Ourense? ¿Llegó a plantearse esa opción?

 Nuestro trabajo se ejecuta en la fábrica del cliente; las labores de cálculo, ingeniería, planificación, comerciales y administración se hacen en la oficina, pero si el cliente necesita construir o reparar un horno o una chimenea, nos tenemos que desplazar a sus instalaciones con los materiales, equipos de montaje y personal de dirección y obra. Por motivos económicos, se trata de utilizar personal local o, por lo menos, de la nación en la que se realiza la obra, pero ello no siempre es posible por la alta especialización que se precisa. Por ejemplo, para la torre de una planta termoeléctrica que hemos construido en Tonopah, en el Estado de Nevada (USA), todo el personal de obra tuvimos que enviarlo desde España, y las autoridades americanas concedieron los permisos correspondientes, que son muy difíciles de conseguir, pues hubo que convencerles de que en Estados Unidos no había personal cualificado y con experiencia probada.

En Galicia hemos hecho obras, por ejemplo la chimenea en Meirama para FENOSA, pero claro, sin establecimiento permanente. Recuerdo una anécdota relacionada con este tema: hace unos 40 años había muchos refractaristas gallegos trabajando con nosotros, y algunos jefes de equipo han hecho época. Antelo, Manolo Touzón… Y no sé la razón, pero los refractaristas gallegos han desaparecido. BEROA en Alemania tiene aprendices, tanto de personal de obra como de oficina, que reciben instrucción teórica y práctica, y cuando superan las pruebas la Cámara de Comercio les da un certificado que les cualifica como “oficiales” en las respectivas especialidades.

Pues bien, en julio de 2009, la familia Lamelas hicimos una “Xuntanza” y después de visitar nuestros pueblos: Xunqueira de Espadañedo, donde oímos misa el día de la fiesta de Santa Isabel, Castro Caldelas, Boazo (A Teixeira), Forcas (Parada de Sil)… nos desplazamos un día a Santiago para darle un abrazo al Apóstol. Después estuvimos con el también ourensano Don Alberto Núñez Feijóo, a quien doy mi más sentido pésame por el reciente fallecimiento de su padre. En aquella reunión con el presidente de la Xunta se me ocurrió, pero por fortuna no dije nada, crear unas becas en honor de nuestro abuelo, el maestro Graciano Lamelas Montes, para dar formación como refractaristas a jóvenes gallegos, y a ser posible en Xunqueira o en Ourense.

Nosotros pondríamos los materiales, los “enseñantes” de los temas técnicos y, además, la posibilidad de hacer prácticas en nuestras obras y pediríamos ayuda institucional para que completasen la formación con clases de dibujo, aritmética e inglés, hoy imprescindible para prosperar en el extranjero. Presenté el proyecto a nuestros asesores, que me dijeron que no me metiese en líos y que me lo quitase de la cabeza. Les pregunté la razón y me contestaron: “En España los aprendices están considerados como mano de obra barata”. Me produjo una gran tristeza, pero así han desaparecido los aprendices de las empresas españolas.

 De todas las obras y proyectos en los que ha participado, por el material gráfico que me ha aportado creo que el trabajo que le ha impactado más ha sido la construcción de una Central Termosolar en pleno desierto de Nevada. ¿Qué características tiene esa infraestructura?

 De la Central Termosolar de Tonopah tengo una anécdota inolvidable. El 9 de abril de 2012, volando en el Embraer 120, matrícula N-652CT, desde La Merced (California) – MER, a Cedar City (Utah) – CDC, habiendo despegado a las 11,30; sentado en el asiento 10 A, a las 12,12 horas por la ventanilla saqué la foto que le he enviado para esta entrevista: ¡La torre en medio del desierto! Por un plano del Estado de Nevada, que llevaba, deduje que era probable que sobrevoláramos la torre, pero hacerlo realmente constituyó una sorpresa que compartí con muchos de los pasajeros del vuelo.

Tres días después me desplacé con mi esposa y un colaborador desde el North Las Vegas Airport (VGT) al Tonopah Airport (TPH) en un Cessna 421-C para visitar la torre y saludar a nuestro cliente; antes de aterrizar en Tonopah le pedí al piloto que sobrevolase la torre y saqué otras fotos que también se pueden ver en esta entrevista. En la torre ya se aprecia que la plataforma de hormigón que la corona, está terminada; sobre ella se situaría el “receptor”. Como describe muy bien el proyecto, recupero aquí el mensaje que remití a mis colaboradores el 16 de diciembre de 2011, en el que les comunicaba que se había concluido el deslizamiento del fuste:

Queridos todos: Es para mí un placer poder comunicaros que nuestro equipo culminó ayer el deslizamiento de la parte de hormigón de la torre para la central termosolar que se está construyendo en TONAPAH – Nevada (USA). La central es de 150 MW y Tonapah está a 300 Km de Las Vegas, en el desierto, a medio camino entre Reno y Las Vegas. La parte de hormigón de la torre tiene 165 metros de altura y encima va el “receptor”,v que montaremos con la grúa que se ve en la foto, y se alcanzarán los 200 metros de altura. El deslizamiento se hizo en 34 días, luchando contra las bajas temperaturas de hasta -12ºC, que influye en el fraguado del hormigón. ¡Algún día se alcanzó a subir 8 metros! Nuestro equipo español, que ha construido la mayoría de las torres solares del mundo, y por ello consiguieron permiso para trabajar en USA, posan orgullosos con nuestra bandera. Aprovecho la ocasión para desaros unas Felices Fiestas Navideñas y que 2012 no sea peor que 2011.

Continúo con el relato de la visita el 12 de abril de 2012 a la Planta Termosolar de Crescent Dunes en TONOPAH (Nevada). En la elección de Tonopah, a 1.850 metros sobre el nivel del mar, como emplazamiento de la planta jugaron un papel importante tres factores: -El espacio, sin problemas al estar en medio del desierto y apartado de las vías de comunicación aéreas y terrestres. -El cielo, es el más “oscuro” de USA, ideal para la observación astronómica, sin contaminación y prácticamente sin nubes, con lo que la energía aportada por el sol asciende a 2.685 KWh/m2 año. -El apoyo activo de la población, actitud no muy usual. En las fotos que acompañan a esta entrevista puede verse la torre con San Antonio Mountain (2.600 metros de altitud) al fondo.

Puede extrañar la “soledad” de la torre, pero es por seguridad, ya que mientras duraron las obras en la torre no se debía trabajar en un círculo cuyo radio sea la altura de la torre. En otra imagen puede apreciarse el detalle de la plataforma (las estructuras de acero pesan 650 toneladas). Los principales datos técnicos de la torre son los siguientes: -Cimentación: 40 metros de diámetro y 3 metros de espesor. Hormigón: 3.700 m3. Armadura: 520 toneladas de acero. -Fuste: diámetro exterior de 15,85 metros, espesor del muro de 0,30 metros, altura de deslizamiento de 163,70 metros. Hormigón: 2.500 m3. Armadura: 400 toneladas de acero. -Plataforma: 25,74 metros de diámetro: 25,74 metros, altura sobre el suelo de 164,18 metros y estructura 650 toneladas de acero.

Terminamos este tema. Para el funcionamiento de una central termo solar, la luz es concentrada y dirigida de los heliostatos al “receptor” situado en lo alto de la torre. La sal líquida fría, procedente del tanque frío situado al pie de la torre, es bombeada al “receptor”, donde es calentada a 565ºC. Esta sal caliente es bombeada al tanque caliente, donde se almacena. Este tanque tiene una capacidad para 10 horas de funcionamiento de la central. Por ello, aunque de noche no hay luz solar, la central en la práctica puede producir las 24 horas. La sal caliente, de ese tanque, es bombeada a una caldera de generación de vapor, el cual pasa a una turbina que mueve una dinamo que genera electricidad. De la caldera la sal líquida sale a 275ºC y va al tanque frío, continuando el ciclo.

Y los principales datos de la central son los siguientes: -Área ocupada 675 hectáreas. -Potencia instalada 110 MW. -Energía: solar 2.685 KWh/m2 año. -Heliostatos 10.345 de 115,7 m2 cada uno, lo que hace una superficie total de 1,2 millones de m2. -Generación planificada: 500 GWh, suficiente para abastecer a 75.000 hogares. -Coste de la infraestructura: en torno a 1.000 millones de dólares.

 Para finalizar la entrevista, ¿usted sigue muy relacionado con su tierra? ¿Viene con frecuencia a Galicia? ¿Se siente reconocido por los gallegos, después de una trayectoria empresarial tan brillante?

 Cuando, trabajando en DEMAG, entre1960 y 1962, viví en Alemania, tenía en mi habitación un cartel en el que había escrito: “Para un gallego: ¡el mundo es un pañuelo! Pero el rincón de Galicia donde ha nacido ¡es un mundo!”. La saudade, la morriña, están en nuestros genes y nos acompañan siempre que estamos “fuera”. Mis padres fallecieron, mi única hermana que es farmacéutica, primero en Puebla de Trives y después en Torrelavega, vive en Santander. Mi esposa y su familia son de Bilbao. Mis estudios superiores los cursé en Madrid. Mi vida profesional ha trascurrido por Alemania, Santander, Bilbao y Madrid.

De la numerosísima familia (¡descendientes de mis abuelos somos más de 300!) creo que solo tres primos residen en Galicia; el resto estamos repartidos por el mundo: América (desde Argentina a Canadá); Europa (Alemania, Suiza, Francia, Italia…); y España (Madrid, Barcelona, Santander, Bilbao, Sevilla y Galicia). Soy un desplazado, no un desarraigado. Me considero integrado en la importante y activa “colonia” gallega en Madrid. Soy socio de AEGAMA (Asociación de Empresarios Gallegos en Madrid), miembro de la “Enxebre Orden de la Vieira”, recibo regularmente las invitaciones de la Casa de Galicia (Delegación de la Xunta en Madrid) para asistir en sus eventos, he sido asistente habitual a las “Fiestas del Magosto” que durante tantos años organizó, con notable éxito, mi primo Melquiades Álvarez en “El Torreón” de El Pardo... Además, nunca he perdido la conexión física con Galicia. Por lo menos en verano visito esas tierras, estando unos días de asueto y gastronomía en las Rías Baixas y pasando una noche en Ourense, donde hago siempre el mismo paseo a pie. ¡Ay, la nostalgia! Hasta ahora mi esposa no se ha quejado. Salimos del Hotel San Martín y vamos al Parque de San Lázaro, a la Iglesia de San Francisco, que sirve de panteón para la familia de los Novoa, Condes de Maceda.

A la inauguración del Monumento a los Caídos de Francisco Asorey asistí en 1951-52 con el Colegio de los Salesianos siendo alumno de 7º de Bachillerato, al igual que todos los colegios de Ourense. Luego seguimos por la calle de Santo Domingo; a su Iglesia iba a misa con mis padres cuando venía a visitarles; vamos por la Plaza do Ferro, con la casa del Doctor Temes, por la calle de Lepanto, en donde en una casa de los impares, con galería en el tercer piso, vivió mi madre mientras estudiaba Magisterio (la casa era de tres hermanas, creo que las llamaban “las Mercedes”, dos eran modistas y la tercera trabajaba en el Instituto).

Hacemos parada en la Catedral, ya que no pueden faltar la visita al Santo Cristo y un rato admirando el Pórtico del Paraíso, que también merece: “¡Védeos! Parece qu’os labios moven, que falan quedo os uns cos outros, e alá n’altura do ceo a música vai dar comenzo, pois os gloriosos concertadores tempran risiños os instrumentos. ¿Estarán vivos?, ¿serán de pedra………? (Rosalía de Castro al Pórtico de la Gloria). Cruzamos la La Plaza Mayor, con la Librería Álvarez, donde comprábamos los libros de texto y, en donde enfrente había un rótulo de un médico que también anunciaba las aguas de Baños de Molgas.

Nos acercamos al Instituto de Enseñanza Media; entro si está abierto (ahí me examiné de ingreso y, por libre, los primeros 6 cursos de bachillerato; entonces me parecía un edificio enorme). Y regresamos por el Jardín del Posío, las Burgas y El Paseo. Para cenar íbamos al San Miguel, un templo gastronómico de Orense donde un “maître” era de Xunqueira. Allí también tuvimos la cena el día que me otorgaron la “Ninfa del Miño”, teniendo el honor de que me acompañasen Ricardo González Lage, el entonces alcalde de Xunqueira, y dos concejales. ¡Es una pena que haya desaparecido ese gran restaurante! Después he ido al Martín Fierro, ya que la familia propietaria es originaria de Drados, donde mi padre tuvo su primera escuela y tiene relación con mi familia en Buenos Aires.

Al día siguiente, antes de partir hacia las Rías, me acerco a Los Remedios para echar un vistazo al Colegio Salesiano y al Puente Viejo, y así completar “Tres cosa hay en Orense…..” ¡NOSTALGIA! Galicia ha tenido conmigo muchas atenciones y me ha colmado de reconocimientos que se deben más a su benevolencia que a méritos míos: En 2005 la Xunta me concedió la Medalla de Plata de Galicia por “haber mostrado en Europa y América la capacidad de los gallegos en el campo de la Ingeniería Industrial”. En 2007 la Confederación Empresarial de Ourense me otorgó la Ninfa del Miño, Premio Transfronterizo a la Excelencia Empresarial.

En 2012 la Enxebre Orden de la Vieira me nombró Madrigallego de Oro al Mérito Empresarial y la Federación de Autónomos de Galicia me distinguió como “Autónomo de Honor”. Además, en 2014 el Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de Madrid me otorgó la Mención Honorífica por la trayectoria profesional, lo que para mí supone el remate, con el reconocimiento de los colegas de profesión.

FERNANDO ÁLVAREZ LAMELAS: CON LA ARCILLA DE LOS ARTESANOS DE NIÑODAGUIA, TIOIRA Y VEIGACHÁ COMO MATERIA PRIMA INSPIRADORA

Como no hay mejor forma de adentrarse en un personaje que desde su propio relato, a continuación reproducimos el resumen vital contado, en tercera persona, por Fernando Álvarez Lamelas para los lectores de Ourensemigrante.es

Nace el 16.03.1935 en Xunqueira de Espadanedo (Ourense), hijo de los maestros nacionales de la localidad, QUE FUERON SUS ÚNICOS PROFESORES durante los primeros 16 años de su vida. Séptimo de bachillerato lo cursa en el Colegio Salesiano de Orense y el Examen de Estado, la Reválida, la supera en la Universidad de Santiago de Compostela con la calificación de sobresaliente. En septiembre de 1952 va a Madrid para iniciar la preparación para el ingreso en la Escuela Especial de Ingenieros Industriales, en la Academia Peñalver, que en enero de 1953 le concede una beca de “matrícula gratuita” para tres cursos.

Como el “ingreso” en las Escuelas de Ingeniería tenían fama de duro, en caso de fracaso la familia Álvarez-Lamelas no estaba en situación económica de afrontarlo, por ello Fernando durante el curso se preparaba para el “ingreso” y en verano cursaba por libre los estudios de Magisterio: en 1953 aprueba en junio el “primer grupo” de ingreso y en septiembre el primer curso de Magisterio; y en 1954 el “segundo grupo” de ingreso y el segundo curso de Magisterio. Ya ingresado en la Escuela tuvo que abandonar Magisterio pues en los veranos de primero y segundo de carrera tuvo que hacer los campamentos de las Milicias Universitarias en Robledo, La Granja (Segovia).

En enero de 1960, con 24 años y entre los más jóvenes del curso, termina sus estudios en la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales de Madrid y se incorpora para hacer los 4 meses de prácticas como alférez en el Regimiento Mixto de Artillería nº 1, de guarnición en Basauri (Vizcaya), que tanta trascendencia tuvo en su vida: Fernando estaba predestinado a trabajar en Barreiros; Eduardo era del “pueblo” pero, el 30.01.1960 se encuentra en el andén de la estación de Bilbao a Luis Ruiz Castillo “el Porro”, director de la Escuela de Madrid, que le ofrece trabajo en Alemania, y Fernando lo acepta (Ruiz Castillo convocaba las reuniones de Dirección de las tres Escuelas de Segundo coincidiendo con los partidos del Real Madrid, que el 31.01.50 venció al Atlético de Bilbao por 1-3 con 2 goles de Puskas.

El 20.02.1960 Fernando conoció a Ana, que era amiga de los compañeros de Milicias de la Escuela de Bilbao; fue un “flechazo” a primera vista. En 1960, una vez licenciado del servicio militar y solucionado el “papeleo” comienza a trabajar en DEMAG ELEKTROMETALLURGIE junto con siete compañeros de la Escuela. También esta estancia en Alemania prefiguró su vida: -Aprendió suficientemente el idioma. -Y tuvo la oportunidad de conocer y estimar la idiosincrasia y la forma de trabajar del pueblo alemán. En 1962, principalmente por Ana, regresa a España para trabajar en la Fábrica de Santander de S.A. CROS, en aquellos momentos la 2ª empresa química en España. Aquí toma contacto con los procesos de fabricación y la “Racionalización del trabajo”, entonces tan en boga, pues INDOR estaba introduciendo sus métodos de análisis y métodos en las fábricas de Santander y Valencia, donde Fernando le da el soporte de Cros.

La fabricación química es aburrida y, aunque estaba propuesto para sustituir al director, en 1963 acepta la propuesta de Fundiciones de Maliaño, S.L. para asumir la dirección de la misma. Es una empresa familiar dedicada a la fundición de hierro y la construcción de máquinas herramientas. Fernando tiene por primera vez la oportunidad de llevar una sociedad en su conjunto, y aprende: -La calidad es condición indispensable, por ello impulsa la sustitución del cubilote por un horno de inducción y participa en el proyecto de una nueva mandrinadora “inspirada” en un modelo belga. -Pero la calidad no es suficiente: hay que salir al mercado y vender. Se dio a conocer en ferias y exposiciones. -Además: que las cuentas salgan. ¡Cuánto se acordó de las clases de Castañeda! -Y luego lograr que los bancos descuenten los efectos comerciales.

Fue una verdadera escuela de negocios ¡a lo bruto! Fernando era feliz, con el mucho trabajo y además….. se casa con Ana. En 1965, con Ana embarazada del primer hijo, el GRUPO DIDIER busca a Fernando. DIDIER empieza en 1834 cuando Ferdinand Didier compra en Stettin, hoy Polonia, una cerámica con actividad desde 1310, que reconvierte en una fábrica de material refractario; le da su nombre y llega a ser el mayor productor mundial. Fernando siempre dice que aquí tuvo dos golpes de suerte:

-El 1º en una reunión de ejecutivos del grupo donde el presidente plantea que necesitan un ingeniero para Bilbao y el director de la filial SHG de Kassel le dice que en Cros Santander hay uno muy bueno y que habla el alemán. La razón: en 1962 Cros monta en la fabricación de clorhídrico una caldera de recuperación de calor SHG y a su montador, que no sabía español, Fernando le sirve de introductor y traductor, además en unos tiempos en los que había en la fábrica más de 20 licenciados químicos y peritos, pero solo dos ingenieros.

-El 2º fue que con sus compañeros de Milicias en Bilbao y de la 103 en todo España tenía una gran cartera de contactos y Fernando recuerda siempre tres casos de 1965: -S.A. ECHEVARRÍA, cuyo director de fábrica había sido compañero de Milicias, les adjudica el pedido para dos bóvedas suspendidas KARRENA para los hornos de laminación que evacuaban humos por la chimenea que aún hoy se ve en el Parque Echevarría, junto a la Basílica de Begoña, en Bilbao. -HIERROS MADRID, acortó la negociación para cerrar el pedido de un horno de empuje para su factoría de Villaverde, cuando su propietario se enteró que Fernando había sido compañero de curso de su sobrino Juan Manuel Couder, que además de ingeniero fue famoso campeón de tenis. -Pepe Montes, el catedrático de Siderurgia y Metalurgia, al enterarse que Fernando estaba en Didier, los apoyó en la adjudicación de un horno de laminación en Santo Domingo para una empresa que él asesoraba y además le abre a Fernando las puertas a alto nivel tanto en Ensidesa como en Altos Hornos de Vizcaya.

Por ello la incorporación de Fernando a DIDIER coincidió con un espectacular desarrollo comercial. En 1967 le nombran Director Técnico y en 1970 Gerente. A la vez se pone en marcha el proyecto UNINSA, la construcción de una nueva planta siderúrgica integral en Veriña (Asturias) donde Krupp haría la ingeniería y participaría con el 10% en el capital. Ello hace que KARRENA, la mayor empresa alemana en la ingeniería y montaje de material refractario de Alemania, piense establecerse en España. Fernando consigue poner de acuerdo a DIDIER y KARRENA para constituir una sociedad común en España de cuya primera gerencia Fernando formó parte. Desde el primer momento fue un éxito empresarial, basado en la tecnología de KARRENA y en las relaciones comerciales y capacidad financiera de DIDIER. A la vez, para DIDIER, se constituyó una sociedad en Avilés exclusivamente para el mantenimiento de Ensidesa, donde DIDIER construyó 10 baterías de cok, con un total de 300 hornos. En Bilbao le nacen los primeros 5 hijos: primero 4 varones y la 5ª, una niña. Y, de pronto, DIDIER decide en 1974 trasladarle “provisionalmente” a Madrid para que se “ocupe” de todos sus intereses en España. Abandona las gerencias y pasa a los consejos de administración, primero como consejero delegado.

Se abordan nuevos mercados:

-En España las protecciones antiácidas y las chimeneas industriales, estas últimas con Agroman, lográndose en 1976 el pedido para la chimenea de Andorra (Teruel) de 343 metros de altura y se constituye KARMAN, que pronto se convierte en un referente tecnológico en el mercado.

-En 1978 comienza la expansión de DIDIER y KARRENA en Iberoamérica, dándose a conocer presentando ponencias técnicas y participando en mesas redondas en Congresos y Asambleas de ILAFA (Instituto Latinoamericano del Fierro y del Acero) y de ALAFAR (Asociación Latinoamericana de Fabricantes de Refractario). En total ha llegado a participar en más de 40 y está en posesión de múltiples diplomas. Constituyó, como filiales de las firmas españolas, sociedades en Venezuela, México, Brasil y Argentina. También, por motivos tecnológicos, políticos y de mercado, tiene que liderar la reestructuración de Magnesitas Navarras, SA y DIDIER SA, la fábrica de refractario en Lugones (Asturias), que le costaron varias amenazas terroristas.

Pero tiene la satisfacción de:

-Haber convertido a DIDIER SA en una de las factorías, todavía hoy, más rentables del Grupo.

-Al dejar de ser estratégica para DIDIER la materia prima de Magnesitas Navarras, haberla colocado en el mercado después de hacerla rentable. Es un periodo de gran actividad, de gestión y comercial, hace más de 150 vuelos al año, entre 160 y 200.000 kilómetros volados y duerme en hoteles más de 150 noches al año. Entretanto nace su 6º hijo, la 2ª hija, que recientemente le ha obsequiado con su 12º nieto.

Como continuación de los fastos por los 150 años de DIDIER y coincidiendo con los 50 años de Fernando le distinguen con la MEDALLA DE ORO DE DIDIER (la número 30 de las otorgadas), le nombran Apoderado General de Dider Werke AG y va asumiendo la presidencia ejecutiva de las distintas sociedades del Grupo. Para entonces DIDIER es la firma alemana 108 por su cifra de negocios y la “parte española”, con unos 3.000 empleados, representa más del 15% del Grupo. En 1990 los socios de KARMAN junto a la empresa alemana PHILIPP HOLZMANN AG hacen una incursión en el campo de la consultoría medioambiental constituyendo ECOCONSULT SA. La experiencia demostró que nos habíamos anticipado demasiado al mercado.

El accionista de referencia de DIDIER, la hoy conocida como EON, propugna, con razón, una racionalización de la producción de refractarios en Europa y como DIDIER no se “atreve” a comprar RHI AG, el grupo austriaco que es el segundo fabricante europeo; EON “favorece” la compra de DIDIER por RHI en 1994. RHI es un puro fabricante que, por motivos financieros, procede a desprenderse de todas las filiales y participadas tecnológicas: -En 1995, justo después de cumplir los 25 años, RHI-DIDIER vende el 50 % de Karrena SA y sus filiales a KARRENA GmbH, que pide que Fernando continúe en la presidencia de la firma española por lo menos tres años, a lo que RHI accede. -A continuación RHI-DIDIER “fuerza” a que Fernando adquiera DIDIER TECNICA SA, la empresa en la que él había comenzado 30 años atrás. Con sus hijos y unos colaboradores adquiere la sociedad convirtiéndose en empresario, pero RHI le exige que por lo menos el 50% del tiempo tiene que continuar trabajando para ellos con el 50% de sueldo.

Fernando tiene un gran golpe de suerte: al año siguiente, y como había pronosticado a los “alemanes”, CSI, la antigua ENSIDESA-UNINSA, le adjudica el mayor pedido de su vida profesional: -La reconstrucción de los altos hornos 1 y 2 de Veriña, incluyendo:

-La totalidad de los productos refractarios para DIDIER.

-La totalidad de su montaje para KARRENA.

-Las 6 estufas de viento caliente, llave en mano, para DIDIER TECNICA.

El importe total fue del orden de 150 millones de euros. El pedido se desarrolla con total normalidad. Mientras, el socio de referencia de KARRENA, Deutsche Babcock AG, entra en dificultades financieras (finalmente es liquidada) y pone a la venta su participación, pero dicen que a Fernando no se la venden. Entonces Fernando constituye BEROA en las cercanías de Frankfurt y, antes de que se cumpla el plazo de su inscripción en el Registro Mercantil y sin que se pueda saber quien está detrás, con imprescindible apoyo de un selecto grupo de inversores españoles, presenta notarialmente la oferta ganadora en abril de 1997. Cuando se enteran de que BEROA pertenece a Fernando, con el apoyo de gente de la “casa”, intentan en vano volverse atrás. Pero ello fuerza que Fernando tenga que asumir la gerencia ejecutiva del GRUPO KARRENA. Tiene que hacer una profunda reestructuración, impulsa la actividad en Alemania, Francia e Italia; se establece en el Reino Unido, en Dinamarca, en el sudoeste asiático, Australia y también en USA.

Tiene que negociar con RHI ya que necesita todo el tiempo para sus nuevas actividades; RHI lo comprende y le propone una muy elegante solución: no quieren perderlo, continuará como empleado en DIDIER SA con una remuneración del 25% de la inicial y como consultor, bajo demanda. En el 2000 se jubila en DIDIER y en 2005, cumplidos los 70, cede las funciones ejecutivas en KARRENA a un grupo de ejecutivos liderado por uno de sus hijos, quedando como presidente no ejecutivo del consejo de administración del Grupo. El 31.03.2013, Fernando cierra su oficina profesional e instala un despacho en su domicilio donde recibe la información del grupo y se queda como consultor bajo demanda, empezando a gozar de un relativo, bien merecido, descanso.

En 2014 el COLEGIO OFICIAL DE INGENIEROS INDUSTRIALES DE MADRID distingue a Fernando con la “Mención Honorífica a la TRAYECTORIA PROFESIONAL”.