Propietario de Gastro-Cultural Trangallán, en Stoke Newington, y de Furanxo, en Dalston Lane

“En el segundo local en Londres, Furanxo, recreamos aquellas tienda-bar antiguas que existían en toda la geografía española”

El empresario ourensano Xabier Álvarez Valdés acaba de abrir su segundo local en Londres, tras el éxito logrado con su primer proyecto, Trangallán, que cumple ya seis años de recorrido en la capital del Reino Unido. En su nueva apuesta, Furanxo, recrea las tienda-bar que dinamizaron el rural de Galicia y de España durante décadas e incorpora a la oferta productos de elaboración artesanal, bajos en aditivos y libres de añadidos industriales (como los nitratos). Como experto sumiller, detecta que el interés por los vinos gallegos y españoles crece en el Reino Unido, aunque “nos sobran vinos de autor y nos faltan más vinos de suelo, sin fórmulas, sin levaduras de laboratorio, ni apaños enológicos…”. Trangallán, que tiene una plantilla de 9 a 12 empleados (en función de la época del año), sirve entre 40 y 80 comidas diarias de viernes a domingo y entre 15 y 30 los demás días de la semana. Las estrellas de la carta son el pulpo, las carnes ibéricas y últimamente las variedades de caza (venado, faisán, codorniz…). Xabier Álvarez descarta por el momento expandir sus locales a otras ciudades del Reino Unido y también abrir el primero en Galicia, aunque reconoce que su plan perfecto sería alternar meses de residencia en Ourense y en su barrio londinense, Hackney. Sobre las consecuencias del Brexit para sus proyectos empresariales y para la colectividad de gallegos en general, asegura que “esa oleada de rechazo yo no la veo en Londres, más al contrario. No sé en otras partes. Todos los productos que se importan para hostelería han subido mucho ya y esto repercute en el negocio, claro… Ya veremos qué pasa; no hay que ponerse nerviosos. En mi opinión, habrá negociaciones sectoriales y saldrán cosas buenas y cosas malas; hay que esperar. Obviamente habrá consecuencias, pero no será un apocalipsis y no creo que le vaya a ir muy mal a los británicos”, vaticina.

Texto: Javier de Francisco ©

Directora teatral, fundadora de Nitroglicerina Theatre, performer y artista visual.

“En Londres me siento valorada, mi trabajo importa y cuento con ayudas para seguir formándome y creando. Aquí he conseguido vivir de mi pasión”

Asegura que se inició en el teatro “de rebote”, pero a base de esfuerzo y de mucha creatividad ha conseguido convertir su inspiración y su pasión en medio de vida, aunque sea lejos de su Ourense natal, en pleno Londres. Belén L. Yáñez descubrió la interpretación en el instituto, arte que perfeccionó en la compañía teatral de la Universidad de Santiago de Compostela, en su etapa de estudiante de Ciencias Políticas. Antes de establecerse en el Reino Unido, en donde reside desde hace cinco años, acumuló experiencias y formación en Madrid, Barcelona, Siracusa y Roma. Ya en Londres, en 2013 fundó Nitroglicerina Theatre, que define como “compañía que produce performances teatrales innovadoras e inmersivas en las que sitúa al espectador en el centro de la acción”. El grupo, de raíces gallegas e italianas, ha contado con la incorporación de otro ourensano, el músico y compositor Miguel de Lis. La tradicional morriña y fortaleza de la colectividad gallega del exterior están muy presentes en Nitroglicerina Theatre: “Cuando estás fuera de la tierra parece que los gallegos tenemos un imán que nos atrae. Es cierto que algunos (integrantes de la compañía) ya nos conocíamos y nuestros caminos se volvieron a cruzar en Londres, pero la gran mayoría nos conocimos aquí. ¡Es el imán gallego!”, resalta Belén L. Yáñez. Después de un largo periplo por Italia y el Reino Unido, asegura que “si pudiese estar haciendo en España lo que hago aquí, y si tuviese las mismas oportunidades, lo haría, pero la situación es bien diferente. Aquí me siento valorada, veo que mi trabajo importa y cuento con ayudas para seguir formándome y creando. En el Reino Unido he conseguido vivir de mi pasión”, confiesa la impulsora de Nitroglicerina Theatre. En su opinión, en España las políticas de austeridad adoptadas para hacer frente a la crisis “han masacrado a la cultura, tanto a su producción como a su difusión”. Finalmente, Belén L. Yáñez señala en relación al acontecimiento que le está tocando vivir en el Reino Unido, el Brexit, que “éste ha generado una mezcla de señales confusas y mucha incertidumbre, pero por el momento, a día de hoy, no nos condiciona en absoluto. Veremos qué pasará en el futuro”.

Texto: Javier de Francisco ©

 

 

Fundador de Beroa Technology Group, actualmente integrada en Dominion, compañia cotizada en Bolsa

“En 1997 constituí Beroa Technology Group en Alemania, la actual Dominion; el proceso de compra de Karrena fue complicado, pero muy gratificante”

El ingeniero ourensano Fernando Álvarez Lamelas aportó talento, acierto y capacidad de liderazgo en sus más de 50 años de profesión al servicio de una actividad industrial con alto componente de especialización, el sector del refractario. Trabajó para importantes compañías en el norte de España y durante más de 40 años estuvo vinculado a la histórica firma alemana Didier, hasta que propició su colaboración con otro líder sectorial alemán, Karrena. De aquella operación recuerda que “el proceso fue muy complicado, pero totalmente gratificante. Ya solo el recordar esos momentos ha sido una satisfacción. Nunca he dispuesto de capital, solo he tenido buenas ideas y la capacidad para defenderlas y para que las financiasen”. El legado de Álvarez Lamelas es Beroa Technology Group, con sede central en el área de Düsseldorf, pero de capital español. En 2014, Beroa se integró en el grupo Dominion, compañía vinculada a la potente multinacional vasca CIE Automotive y, desde hace unos meses (abril de 2016), empresa cotizada en Bolsa. Dominion factura en torno a 400 millones de euros, está presente en 20 países y ronda los 3.000 empleados. Como relata el propio fundador, a él le queda “la satisfacción de haber conocido a Karrena como la primera del sector en Alemania, de tomar el control cuando era la primera de Europa y de dejarlo cuando indiscutiblemente era uno de los líderes mundiales de la industria del refractario”. En el año 2000 se jubiló en Didier y cinco años más tarde, cumplidos los 70, cedió las funciones ejecutivas en Karrena a un grupo de ejecutivos liderado por uno de sus hijos y en el que continuó como presidente no ejecutivo del consejo de administración del grupo. En marzo de 2013, recién cumplidos los 79 años de edad y con 54 de recorrido profesional (49 de ellos en Didier-Karrena), cerró su oficina profesional en Madrid y habilitó un despacho en su domicilio madrileño, en donde sigue ejerciendo de consultor para la actual Dominion. Fernando Álvarez Lamelas es originario de Xunqueira de Espadañedo (Ourense) e hijo de maestros, que fueron sus únicos profesores hasta la edad de 16 años, a la que se trasladó a Ourense para cursar séptimo de Bachillerato. Es ingeniero industrial por la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales de Madrid.

Texto: Javier de Francisco ©

 

Propietario de Montajes Bélgica, sociedad con sede en Galicia, establecida en el puerto de Amberes y dedicada al sector naval

Su empresa factura una media anual de 6 millones de euros y genera más de 100 empleos

Tras formarse en la escuela de artes y oficios “12 de Octubre” de la ciudad de As Burgas, Maximino Araújo -ourensano del barrio de O Pino- tuvo su primer trabajo fuera de Ourense en Toledo, con la empresa de construcciones metálicas Luis Suárez. Su primer destino internacional fue Metz (Francia) y el segundo, que aún conserva a día de hoy, la ciudad belga de Amberes, en la que fundó su empresa (Montajes Galicia) en el año 1972, dedicada a la actividad naval. Hace cinco años optó por establecer en Ourense la sede de la sociedad, en esta nueva etapa bajo el nombre de Montajes Bélgica. Factura una media anual de 6 millones de euros, genera algo más de 100 empleos directos, y su mayor carga de trabajo está en el puerto de Amberes, con la reparación (soldadura) y mantenimiento de todo tipo de barcos. Durante cinco décadas, este ourensano ha dado empleo a cientos de trabajadores gallegos, asturianos, andaluces, portugueses... y actualmente a docenas de polacos, ucranianos y rusos. También se ha dedicado al negocio de la automoción, exportando vehículos de alta gama desde Bélgica a Galicia. Tiene pasaporte del cuerpo diplomático de la República del Congo, país en el que ha realizado trabajos con estructuras metálicas, jugó al fútbol en Francia y Bélgica, medió en las primeras contrataciones europeas de Julio Iglesias, comparte zona de residencia con el artista de ascendencia ourensana en la República Dominicana... Y no pasa desapercibido en sus visitas a la provincia y a la comunidad gallega, especialmente por las matrículas que luce en dos de sus coches: “Ourense” y “Maximino”.

Texto: Javier de Francisco ©

 

 

“Mi primer empleo fue en la SONAP, fundada en Portugal por el gallego Manuel Boullosa, personaje histórico a nivel mundial”

Empresario, asesor, gestor y emprendedor, pero sobre todo filántropo y entusiasta del sector social. La labor de José Aser Castillo Pereira en Portugal está muy relacionada con el petróleo y las energías durante la jornada laboral, y con la protección y la beneficencia durante toda la semana, en su faceta más personal e íntima. El fundador de la empresa Aserpetrol es además presidente de la Sociedad Española de Beneficencia -entidad histórica con sede en Lisboa- y de la Asociación de Empresarios Gallegos desde su constitución, hace 22 años. Aunque nació en la capital portuguesa, es originario del municipio pontevedrés de A Cañiza, en el que conserva casa familiar y al que sigue viajando muchos fines de semana del año y en períodos de vacaciones. Su abuelo Avelino Castillo emigró a Portugal desde A Cañiza y regentó una tienda de comestibles en Avenidas Novas. Los padres de José Aser Castillo cogieron el relevo en el negocio familiar y se jubilaron cuando el protagonista de esta entrevista se graduó como ingeniero químico, en una época en la que los estudios universitarios de los hijos requerían grandes sacrificios y esfuerzos para toda la unidad familiar. El impulsor de la Asociación de Empresarios Gallegos de Portugal (AEGAP) tiene un denso currículum en el sector energético, en el que ejerció como director general comercial de Galp y como consejero delegado y director general de Repsol Portugal. Además, fue consejero del Puerto de Sines y de conocidas empresas del país.

Texto: Javier de Francisco ©

 Usted es originario de A Cañiza, pero ha desarrollado su trayectoria profesional en Portugal. ¿Se estableció en el país porque emigraron previamente sus padres?

 El primero que emigró fue mi abuelo paterno, le siguió mi padre y mi madre por el vínculo matrimonial. Yo nací en Lisboa, pero los lazos con Galicia siempre fueron muy fuertes porque pasaba largas temporadas en la aldea de mis padres, en el Ayuntamiento de A Cañiza.

 ¿Se formó como ingeniero químico en España o en Portugal?

 Después de estudiar en el Instituto Español de Lisboa hice la equivalencia de los estudios para Portugal e ingresé en la Escuela de Ingenieros, en el Instituto Superior Técnico de Lisboa, donde me formé como ingeniero químico industrial.

 

Copropietario y fundador de Poalva GmbH, supermercado y almacén de Frankfurt fundado en 1990 y especializado en productos gallegos y españoles

Emigró desde A Limia en 1973, trabajó casi cuatro décadas en Lufthansa y abrió en el país su propia empresa de distribución

El ourensano José Carlos Varela Lamela conoce el sector de la alimentación desde diferentes vertientes. Llegó a Alemania en el año 1973, tras emigrar desde la comarca de A Limia, y encontró su primer empleo en el servicio de catering de la poderosa aerolínea alemana Lufthansa. Hasta su reciente prejubilación, trabajó casi a pie de pista, en el aeropuerto internacional de Frankfurt. En 1990 apostó por crear su propia empresa de distribución alimentaria, aprovechando la fuerte demanda de productos gallegos y españoles en una amplia zona del país. Para dar vida a este proyecto, al que lleva dedicado ya 26 años, formó sociedad con un compañero de trabajo en Lufthansa, el madrileño Eduardo Algáns Taboada, vinculado familiarmente a la localidad pontevedresa de A Cañiza. Durante más de dos décadas, ambos compaginaron su empleo estable en la aerolínea con la aventura empresarial de expandir Poalva GmbH, una de las firmas de referencia en la distribución de productos gastronómicos españoles en Alemania.

Texto: Javier de Francisco ©

Durante casi cuatro décadas, y tras emigrar desde Xinzo de Limia en 1973, Carlos Varela acumuló jornadas de trabajo en el aeropuerto de Frankfurt, participando en el suministro del catering de la compañía Lufthansa. Su esfuerzo, al igual que el de otros trabajadores gallegos del mayor aeropuerto de Alemania, ha servido para hacer más cómodo y llevadero el viaje de miles de gallegos, de españoles y de usuarios de todas las nacionalidades desde unos de los grandes centros mundiales de conexiones aéreas.

Desde 1990, este emprendedor ourensano añadió una segunda faceta profesional en el país de destino, al convertirse en empresario del sector que mejor domina, el de la distribución alimentaria. Junto con su amigo y compañero de trabajo en el catering de Lufthansa, Eduardo Algáns, constituyó la sociedad Poalva GmbH, convertida desde hace años en una de las mayores empresas de venta de productos gallegos y españoles en un radio que cubre casi 200 kilómetros en torno a la capital financiera de Alemania. Además del área de Frankfurt, las urbes con mayor actividad de la empresa son Heidelberg y Limburgo.

 

Fundador de Silicon-Consult, empresa con sede en el Polo Tecnológico de Lisboa (Lispolis) y una de las pioneras del sector TIC en Portugal

“Estamos trabajando en el proyecto de creación de un centro de cooperación tecnológica entre empresas de la diáspora gallega”

Nació en Lisboa, la ciudad a la que emigraron sus padres desde Covelo (Pontevedra) a la edad de doce años, y ha desarrollado toda su carrera profesional en el sector de la consultoría tecnológica, desde la década de los ochenta, cuando aún se desconocía el gran potencial de este tipo de actividades. Miguel Conde Prieto es ingeniero en Electrónica y Telecomunicaciones por la Universidad Técnica de Lisboa. En 1997 constituyó Silicon-Consult, dedicada a la prestación de servicios de apoyo a las empresas en todo lo relacionado con las tecnologías y con las comunicaciones. Define su firma, con instalaciones en Lispolis (Polo Tecnológico de Lisboa), como “una alianza de consultores internacionales especializados”, capaz de analizar y evaluar proyectos de la Unión Europea o de identificar focos de negocio en cualquier mercado local, desde el norte de Europa hasta Latinoamérica, Asia o el corazón del continente africano. Entre los trabajos realizados por Silicon-Consult destacan diferentes estudios, planes de viabilidad y evaluaciones en ámbitos como el de la sociedad de la información, las telecomunicaciones, los servicios digitales, la industria eléctrica y electrónica, el sector extractivo y los plásticos y polímeros. Opera especialmente en la Unión Europea, países del Mediterráneo, Oriente Medio, América Latina y regiones septentrionales de África. La firma consultora creada por Miguel Conde Prieto ha elaborado informes estratégicos de planificación de Portugal 2020, estudios sobre parques tecnológicos de Galicia (Tecnópole), Portugal (Azores) y China (Parque Industrial Concordia, de Macao), y análisis de viabilidad científica, tecnológica y económica de proyectos en el sector ambiental, turístico, textil, gráfico... También se ha encargado de interrelacionar parques científicos de la Unión Europa y de Brasil, de cooperar con centros de referencia de Escandinavia y de abrir líneas de colaboración entre España y Portugal en el software libre. Para la industria de la madera portuguesa, ha aportado soluciones para combatir las plagas de nemátodo. Miguel Prieto es miembro de varias de las asociaciones profesionales más importantes de Portugal y de la Unión Europea, como E-Business Support Network, Asociación Portuguesa para el Desarrollo de la Sociedad de la Información y Asociación Nacional de Empresas de las Tecnologías de Información y Electrónica. A nivel asociativo también forma parte de la Asociación de Empresarios Gallegos de Portugal. Acredita más de 30 años de experiencia en la dirección general y en el asesoramiento de empresas TIC y dos décadas en la realización de análisis de mercado de la industria electrónica y eléctrica de la UE y Latinoamérica.

Texto: Javier de Francisco © 

 

Usted es originario de Galicia, pero ha desarrollado su trayectoria profesional en Portugal. ¿Se estableció en el país porque emigraron previamente sus padres?

Mis padres han vendido para Lisboa con edades alrededor de los 12 años. Los dos son originarios del mismo ayuntamiento, Covelo, en la provincia de Pontevedra. Yo nací en Lisboa en el año 1949. Esta bella ciudad tiene sido mi principal residencia.

¿Se formó académicamente en España o en Portugal?

Soy licenciado en Ingeniería de Telecomunicaciones y Electrónica por el Instituto Superior Técnico de la Universidad de Lisboa. Cursé mis estudios en la década de los setenta.

Empresario

Garagem Río de Janeiro factura dos millones al año con la venta de neumáticos y 3,5 millones con los combustibles

Sus padres y sus abuelos eran originarios de Paradela (parroquia de Niñodaguia, en el municipio ourensano de Xunqueira de Espadañedo), el mismo pueblo desde el que emigró su esposa, pero él nació en Lisboa, la capital en la que se establecieron su abuelo y su padre para ejercer el oficio universal de afilador. Con tantos vínculos ourensanos, Miguel Álvarez Álvarez ejerce como tal en el país vecino y elige esta provincia para sus grandes celebraciones, como sus recientes bodas de oro (en mayo de este año), que revivieron el enlace matrimonial celebrado en Os Milagros en 1965. Como empresario, desde 1977 es copropietario de Garagem Río de Janeiro, una estación de servicio y taller rápido de referencia en Lisboa por su situación estratégica a solo un kilómetro de distancia del mayor aeropuerto del país. Con un stock medio de 6.000 neumáticos, la empresa factura más de dos millones de euros al año por esta línea de negocio y unos 3,5 millones por la venta de combustibles.

Texto: Javier de Francisco © 

Al empresario de origen ourensano Miguel Álvarez Álvarez la vinculación con la emigración le ha venido por partida doble. Su abuelo, un afilador de Paradela (Xunqueira de Espadañedo), para ejercer el oficio recorría a pie la ruta entre las parroquias de su zona, Alto do Couso, y la ciudad portuguesa de Oporto, en etapas de unos 40 kilómetros al día. Y su itinerario llegaba hasta Lisboa, con un trayecto final en tren entre las dos grandes urbes de Portugal.

Miguel Álvarez relata que su padre comenzó a acompañar al abuelo a la temprana edad de ocho años, para ayudarle en todo lo posible y contribuir a la economía familiar. Eran tiempos, a comienzos del siglo pasado, en los que las profesiones ambulantes y el comercio transfronterizo permitían el sustento de miles de familias ourensanas. En los mismos años, el otro abuelo de Miguel Álvarez ejercía como vendedor textil en Portugal, con interminables caminatas que también se iniciaban en Paradela y Pardeconde, con la sierra de San Mamede y el valle de Maceda como grandes vigías.

Fundador de Groupe Aldea, que engloba las empresas parisinas Société René Julien, Groupe Immobilier Europe y constructora Multi-Services

Sus sociedades tienen en patrimonio más de cien viviendas en París y facturan 30 millones de euros

El empresario gallego Venancio Rodríguez Yáñez se estableció en París en 1969 como empleado de la empresa del sector de la limpieza en la que trabajaba su hermano y que llegó a contar con más de 500 operarios. Actualmente es el propietario de esa compañía, Société René Julien, con 380 empleados (veinte de ellos son gallegos), de Multi-Services -una constructora especializada en reformas de viviendas- y, desde hace cinco años, de Groupe Immobilier Europe, que tiene bajo gestión 1.200 pisos y locales comerciales en París y mueve un volumen de negocio anual de 26 millones. El grupo familiar Aldea, que engloba las tres sociedades, supera los 30 millones de facturación anual.

Texto: Javier de Francisco © 

El fundador del grupo Aldea, con sede en París, es un emigrante originario de la localidad de Enciñeira, en el municipio lucense de Quiroga, y residente en la capital francesa desde el año 1969. Venancio Rodríguez Yáñez emigró con un contrato para incorporarse a la empresa de limpieza en la que trabajaba su hermano, Société René Julien. Cinco años después también se desplazó a París su esposa, Rita González Arias, vecina de Castro Caldelas (Ourense).

Propietarios de JMD Romay Bau GmbH

Adquirieron una constructora suiza, en tercera generación, y son importadores de granito y pizarra de Galicia

El esfuerzo y la determinación han convertido a José Manuel Romay y a su hijo José Dani Romay Ogando en empresarios de la construcción en el competido cantón de Schaffhausen. José Manuel Romay emigró a Suiza en 1972 y desde los primeros tiempos trabajó en la constructora local Alfred Bieler. Hace trece años, con la jubilación del propietario, no dudó en adquirir la empresa en la que había trabajado durante tres décadas, para compartir la propiedad con su hijo Dani Romay. Han renombrado la constructora como JMD Romay Bau GmbH y actualmente tienen tres líneas de negocio: obras privadas, con especialización en reformas; inmobiliaria; e importación de granito y pizarra procedente de Galicia.

Texto: Javier de Francisco © 

Más allá de los sectores de la hostelería, el comercio de alimentación y la automoción, son pocas las empresas fundadas por la colectividad gallega en Suiza. Una de esas excepciones es JMD Romay Bau GmbH, constituida en diciembre de 2002 con su nueva denominación social, pero con origen en una constructora local que antes de su venta estuvo gestionada por tres generaciones de la familia Bieler y que llegó a superar el centenar de trabajadores.

Fundó en Hamburgo un grupo empresarial que suma cinco plantas de producción, 250 empleados y 55 millones de facturación

La empresa de origen gallego Kurotec-KTS deja su huella en Arabia Saudí en el mayor complejo químico del mundo

Manuel Núñez emigró desde Vilanova de Arousa a Alemania a la edad de 15 años. Al inicio de su crónica de esfuerzo, no entraba en sus planes el resultado actual: la primera empresa que fundó en Hamburgo es hoy un grupo empresarial con cinco plantas industriales (dos en Alemania, otras dos en Polonia y una en Bulgaria), con 250 empleados, con un volumen de facturación de 55 millones y con presencia en obras tan singulares como el mayor complejo petroquímico del mundo, actualmente en construcción en Arabia Saudí. Kurotec-KTS aporta su tecnología de plásticos reforzados con fibra de vidrio.

Texto: Javier de Francisco © 

El grupo alemán Kurotec-KTS, especializado en la fabricación de conducciones para plantas de cloro, refinerías y centrales energéticas, es el proyecto empresarial del gallego Manuel Núñez Álvarez, un emigrante originario de la parroquia de San Miguel de Deiro (Vilanova de Arousa, Pontevedra) que se estableció en Hamburgo (Alemania) hace cincuenta años. Al principio trabajó en el país como operario de una empresa local de montajes metálicos, pero el deseo de establecerse por su cuenta le llevó a fundar su propio negocio cuando estaba a punto de cumplir veinte años de residencia en Alemania. Kurotec-KTS opera desde el año 1983.

  

 

 

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