Socio y nuevo gerente de la empresa de seguridad Lofer, fundada en 1980 por el también empresario gallego Arturo Fernández Vázquez

La mayor firma alicantina de protección contra incendios y seguridad inicia una etapa de expansión con planes de apertura en varias comunidades españolas

La primera fábrica de extintores de la provincia de Alicante y la mayor firma local en protección contra incendios y seguridad es un proyecto empresarial doblemente gallego. Lofer fue fundada en 1980 por el lucense -del municipio de Baralla- Arturo Fernández Vázquez, presidente del Centro Gallego de Alicante y emprededor asentado en Levante que detectó una buena oportunidad de negocio en la primera normativa española -data de 1979- sobre protección contra el fuego y evacuación de edificios. El año pasado, tras su jubilación, vendió la empresa al vigués Damián Simón Collazo, que tiene como socio al empresario local Pascual Talaya López. En su nueva etapa, Lofer planea su expansión a otras comunidades españolas, entre ellas a Galicia, con la apertura de delegaciones. En 2016 la cifra de negocio superará el millón de euros, en un ejercicio que refleja una subida del 36% en el ebitda (resultado bruto de explotación). La plantilla, que aumentó un 30% este año, está formada por 18 empleados. Entre los trabajos realizados recientemente destacan la vigilancia durante seis meses y la retirada de la alarma (para realizar trabajos de reforma y mantenimiento en la fachada) del edificio del Banco de España en Valencia; y la instalación de sistemas anti incendios en la nueva tienda de la cadena Conforama en el Parque Comercial La Marina, en Finestrat (Alicante). En la cartera de clientes también destacan desde Carrefour, Chocolates Valor y Clece Servicios (filial de limpiezas del Grupo ACS, de Florentino Pérez, presidente del Real Madrid) hasta Correos.

Texto: Javier de Francisco ©

El conocimiento de los sectores de la protección contra incendios y de la seguridad electrónica, en los que trabajó en Vigo en su primera etapa laboral, llevó al empresario gallego Damián Simón Collazo a establecerse hace seis años en la Comunidad Valenciana. A comienzos de 2016, cuando trabajaba como directivo de una empresa levantina y buscaba la oportunidad de poner en marcha su propia idea de negocio, se cruzó en su destino la consolidada firma (Lofer) de otro empresario gallego, Arturo Fernández Vázquez, presidente del Centro Gallego de Alicante (entidad constituida en el año 1969).

El acuerdo no tardó en materializarse. Lofer llevaba 36 años en el mercado y su fundador había optado por la jubilación: “Un socio y yo queríamos adquirir una empresa de esas características y la operación encajaba perfectamente en lo que buscábamos. El cambio de propiedad se produjo en junio de este año e hicimos un vuelco estructural para ampliar servicios, pasando de ser simplemente instaladores de sistemas de detección y extinción de incendios a realizar tareas de asesoramiento en seguridad, a ofrecer sistemas innovadores de protección contra intrusión e incendio y a dar soporte a nuestros clientes ante los continuos cambios de normativas, entre otros aspectos”, comenta Damián Simón.

Lofer había nacido en 1980 por iniciativa del empresario lucense (originario de Baralla) Arturo Fernández. Su idea de negocio se había inspirado en la primera normativa española, surgida en 1979, sobre regulación de sistemas de protección contra el fuego y evacuación de edificios. La empresa con sede en Villajoyosa fue la primera de la provincia de Alicante en fabricar extintores (actividad que ya no mantiene). Fue también de las pioneras en integrarse en asociaciones de prestigio, como Tecnifuego, y sobrevivió a todas las crisis sectoriales y económicas que se han sucedido en los últimos 36 años.

El nuevo gerente, originario del barrio vigués de Teis, relata que tras la reciente adquisición uno de los cambios principales ha sido “implantar un sistema de renovación integral de la empresa, que ha derivado en apostar por un equipo joven y dinámico (la edad media de la plantilla no supera los 38 años), utilizando como pilares de la calidad de nuestro trabajo el departamento de ingeniería y la experiencia de nuestro capital humano”, argumenta.

A la sociedad matriz se ha sumado la constitución de una segunda empresa, Lofer Fire and Security Systems. El cambio estructural, la modernización en la gestión, el renovado plan de negocio y la ampliación de servicios ya aportan resultados en el primer año de vigencia: “Tenemos grandes esperanzas puestas en nuestro futuro cercano, ya que los esfuerzos de expansión están dándonos resultados, probablemente mejores de los inicialmente esperados. Muestra de esta tendencia es haber mejorado el ebitda desde 2015 más de un 55%, correspondiendo un 36% de subida al ejercicio de 2016, y haber incrementado la plantilla un 30%, tan solo en 2016”, explica Damián Simón. El grupo superará este año el millón de euros como cifra de negocio.

Lofer dispone de dos locales, uno de 500 metros cuadrados y otro de 1.400 que ha sido remodelado para albergar las oficinas y las aulas de formación (entre los cursos que imparte la empresa destacan los de directores de hoteles y gerentes de centros comerciales, siempre desde el enfoque de la seguridad y la prevención de incendios). Dentro de los trabajos más recientes destacan la retirada de la alarma de la sede del Banco de España en Valencia y la vigilancia del edificio durante seis meses, el tiempo de duración de las obras de reforma y mantenimiento de la fachada. Tras el período de obras y vigilancia, el equipo de profesionales de Lofer se encargó de desinstalar los equipos contra intrusión.

Por otra parte, la mayor firma alicantina de seguridad ha participado en la apertura de la tercera tienda de la cadena de equipamiento de hogar Conforama en la propia provincia de Alicante (y vigésimo novena en el conjunto de España). En su nave de 4.575 metros cuadrados ubicada en el Parque Comercial La Marina, en Finestrat, Lofer asumió la instalación de protecciones pasivas para evitar la propagación de incendios.

A lo largo de su trayectoria, la empresa fundada por Arturo Fernández consolidó una cartera de clientes en la que no faltan compañías y entidades tan reconocidas como Correos, Carrefour, Chocolates Valor y Clece Servicios, la filial de limpiezas del Grupo ACS.

Además de la instalación de alarmas y sistemas contra incendios, ofrece otros servicios como controles de presencia, cámaras termográficas de seguridad, lectores de matrículas y, en general, equipamiento de última generación. Además, abarca la ingeniería de seguridad y el asesoramiento. Industrias, hoteles, oficinas y comunidades de propietarios constituyen su principal segmento de mercado.

Después de varias adjudicaciones logradas fuera de la Comunidad Valenciana, como una obra en Mallorca, otra en Canarias y trabajos habituales en zonas limítrofes, como Murcia, la empresa sitúa a la vanguardia de sus grandes objetivos la expansión a otras áreas del país, mediante la apertura de delegaciones. “Comenzaremos por expandirnos a las zonas más próximas, inicialmente dentro de la Comunidad Valenciana y su entorno, pero también tenemos otros objetivos, como Madrid y Galicia, que para nosotros constituye una prioridad”, resalta. Con el plan de aperturas la empresa doblaría su plantilla, formada actualmente por 18 trabajadores, entre ellos varios de origen gallego establecidos en Levante.

  

 

 

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