Agente FIFA de futbolistas profesionales y fundador de la empresa Protio Sport

“El traspaso de Lucas Pérez al Arsenal generó muchos ingresos, pero lo que buscas en cada operación es que el futbolista alcance las metas soñadas”

La comarca de Verín, que ha estado representada en el fútbol profesional por jugadores de la talla de Cabido, Avelino Chaves, Zurria, Martín Esperanza y los hermanos Cid, entre otros nombres ilustres de este deporte, tiene también su embajador en el complicado mundo de los agentes de futbolistas. Rodrigo Fernández Lovelle, agente FIFA desde el año 2000, se convirtió el pasado verano en uno de los representantes más mediáticos del fútbol español, al mediar en el traspaso del delantero coruñés Lucas Pérez del Deportivo al Arsenal de la Premier League. Esa operación se cifró en 20 millones de euros. En una agenda con cerca de 70 jugadores, el verinense Rodrigo Fernández Lovelle ya protagonizó otros fichajes sonados, como la experiencia que vive actualmente en el fútbol tailandés y en la Champions asiática el ex defensa central del Celta de Vigo e internacional por Venezuela, Andrés Túñez. Es también el agente de Pablo Amo, ex jugador del Depor y en la actualidad segundo entrenador en la liga de la India; de Juan Carlos (portero del Elche), de Iago Díaz (Almería), de Kike (Rayo Vallecano) y, entre otros, del croata (ex jugador del Real Madrid) Igor Jovicevic, al que acaba de firmar en Eslovenia. El agente FIFA ourensano es licenciado en Empresariales por el Imperial College of London. Antes de constituir su propia empresa y de convertirse en representante de futbolistas, trabajó durante ocho años en la secretaría técnica del Rayo Vallecano. Es hijo de Carmen Lovelle, quien durante su etapa en la política fue alcaldesa de Verín, parlamentaria gallega, senadora y secretaria general de la Agrupación Ruiz Mateos, partido que logró dos escaños en las elecciones europeas de 1989.

Texto: Javier de Francisco ©

 

Galicia tiene mucha tradición en el fútbol profesional desde la vertiente deportiva, con excelentes jugadores, buenos entrenadores y destacados -aunque más escasos- árbitros. Sin embargo, la presencia gallega de representantes de futbolistas es mucho más escasa y desconocida.¿Usted cómo se inició en la profesión de agente FIFA?

 Soy licenciado en Empresariales, hice 4º y 5º de Empresariales en Londres en el Imperial College. Cuando acabé los estudios me surgió la oportunidad de entrar a trabajar en el Rayo Vallecano. Estuve ocho años en la secretaría técnica de este club y a partir de ahí me independicé en un momento dado. Permanecí hasta la época en la que el Rayo Vallecano jugó la UEFA y yo traje a Juande Ramos como entrenador. En el año 2000 me establecí por mi cuenta y constituí, junto con mi socio Juan Carlos López Martín, la empresa Protio Sport.

¿Qué estructura tiene actualmente Protio Sport? ¿Cuántos profesionales trabajan con usted y cuáles son sus perfiles profesionales?

 En mi empresa, Protio Sport, yo ejerzo como agente FIFA y cuento además con abogados, personal de oficina y con diferentes profesionales que te puedan asesorar en los contratos. Tenemos un poco de todo. En total, somos ocho personas. Los futbolistas que manejamos, aunque nunca hay un número fijo, son un mínimo de 50 y un máximo de 70. Nunca quiero pasar de esa cifra, porque el jugador profesional requiere mucha atención y mucho tiempo. Y si estás masificado es imposible que puedas estar con cada uno al 100%.

Aunque sus ingresos son variables y dependen del éxito y cotización de los traspasos, ¿cuánto factura su empresa de media anual?

 Prefiero omitirlo, pero no somos de las grandes compañías facturando. Tenemos la fortuna de hacer lo que nos gusta, de trabajar en lo que nos gusta y de poder vivir de lo que nos gusta. Eso es lo más importante y para nosotros es nuestra mejor facturación; ser felices trabajando y ser felices haciendo el trabajo que deseamos. Ese es el sueño que he tenido desde pequeño y por eso la mejor facturación es la felicidad.

¿Todos sus representados juegan en Primera y Segunda División o también en categorías menores?

 Juegan en Primera y Segunda, juegan en el extranjero, como por ejemplo Túñez en Tailandia, y juegan también en Chipre, en Sudamérica, ya que he tenido gente en Bolivia... Tengo incluso un entrenador en Qatar. Tenemos presencia en casi todo el mundo. La semana pasada estuve negociando otro entrenador para firmarlo en Eslovenia. Al final el fútbol es un negocio que funciona en todo el mundo y, por suerte, en este país hace mucho tiempo que hemos abierto fronteras gracias a los éxitos de la Selección Española. Por eso para los profesionales españoles es ahora mucho más fácil poder ir al extranjero. A parte siempre hay que pensar en el futuro. El presente son los futbolistas que están en Primera o en Segunda División, pero en unos años tienes que reemplazarlos por otros. Por eso siempre intento buscar gente joven, con 17 ó 18 años; yo no cojo a nadie con menos de 16 años. Hay gente que ya los coge siendo infantiles, con 12 ó 13 años, pero no es mi caso. Siempre hay que tener gente joven pensando que en unos años tienes que reemplazar a esos profesionales que te están aportando y que te están dando la supervivencia de la empresa.

Entre los 60 ó 70 jugadores que representa, ¿tiene un porcentaje elevado de gallegos? ¿Es usted el agente FIFA con más futbolistas gallegos en su agenda?

 No sé si soy o no el agente con más jugadores gallegos. Lo que sí tengo es la fortuna de llevar jugadores gallegos y de haber tenido siempre jugadores de esta comunidad, y de llevarme muy bien con todos los clubes gallegos, que eso es fundamental. Pero además, desde hace unas semanas tengo la fortuna, y eso para mí es un honor, de contar con el futbolista gallego con el traspaso más alto de la historia. Es Lucas, que se vendió (del Deportivo al Arsenal de la Premier League) en 20 millones de euros. Después de haber tenido grandes jugadores en el fútbol gallego, como hay actualmente, que hayas intervenido en el mayor traspaso en la historia es un honor, un halago y una gran alegría. Me siento muy satisfecho de haber sido partícipe de esa operación.

 

Con Lucas Pérez su empresa ha obtenido importantes ingresos, ya que antes de la firma por el Arsenal ya le había movido desde el Rayo Vallecano a las ligas de Ucrania y de Grecia...

 Bueno sí. Evidentemente que generó muchos ingresos, pero con esos movimientos no solo pensabas en los ingresos, sino que en realidad lo que estás buscando en cada operación es poder alcanzar las metas que habíamos soñado desde un principio. A otros les ha sido mucho más fácil llegar a la élite y con Lucas ha resultado todo mucho más difícil. Nuestro camino en vez de ir en línea recta ha ido con muchos rodeos, pero lo importante es que siempre tuvimos las ideas muy claras y que cada día crecían las ganas de poder llegar a conseguirlo. Y esto es lo fundamental.

Además del jugador gallego del momento, Lucas, ¿a cuántos futbolistas gallegos lleva Protio Sport?

 Pues deben ser unos diez. No hay un porcentaje mayor porque yo no cojo infantiles, ni cadetes. Es decir, no estás cogiendo chavales, que no te absorben tanto tiempo, porque representarlos no lleva el mismo trabajo que los mayores. Lo único importante es saber cuidar, animar y enfocar su carrera, y poder darles material deportivo para que sigan progresando. Por eso al no tener chavales, el número de gallegos no es mayor en mi empresa.

He leído que también ayudó a jóvenes africanos a triunfar en el fútbol español. El caso más sonado fue el de Stephen Sunday, “Sunny”, que llegó a jugar en el Valencia.

 Sí, he tenido futbolistas africanos, pero ahora mismo no tengo ninguno. En efecto, la historia de “Sunny” fue muy bonita. Con 15 años lo descubrí aquí en España, en un campo de tierra, cuando vivía muchas dificultades y no tenía ni para comer. Al principio le tuve que dar dinero para que pudiera subsistir y hasta vivió con nosotros en casa. Lo llevé a una prueba al Poli Ejido y no sólo fichó por ese club sino que consiguió nacionalizarse español, jugar un Mundial sub-20 con la Selección Española, en concreto el que se disputó en Canadá, y logró protagonizar un traspaso del Poli Ejido al Valencia cifrado en 3 millones de euros. Es decir, que fue una historia muy bonita en aquella época. Cogimos de tutor al director general del Ejido y de esa forma pudimos nacionalizarlo, al ser menor y no tener padre.

¿Y en la actualidad representa a profesionales extranjeros?

 Sí, uno de ellos es un argentino, Gustavo, que juega en Ucrania. Tengo jugadores extranjeros, pero la gran mayoría son españoles o afincados en España.

¿Su relación con el cliente se interrumpe con el traspaso, hasta una nueva operación, o se prolonga a lo largo de la temporada, con otro tipo de asesoramiento diferente al puramente deportivo?

 Sí, sí, continúa. Yo les llevo todo. No sólo significa encontrarles equipo, que eso es lo básico, y hacerles el contrato, sino que después les ayudas en todo, desde la compra de una vivienda o de un coche hasta cualquier asunto doméstico o personal. Por ejemplo, a Lucas, que se fue hace unas semanas al Reino Unido, le ayudé en el alquiler. Aunque el Arsenal, al ser un club de primer nivel, ya te pone todos los medios, que son muchísimos, no como en los clubes pequeños. Tienen una persona encargada de buscarle los pisos a los jugadores que llegan nuevos. Nosotros sí que hacemos de todo. Hasta les llevas la declaración de la Renta y las inversiones, que son muy variadas, ya que no hay que tener los huevos en la misma cesta...

¿Y a la hora de invertir, las preferencias de los futbolistas son muy diferentes a las del ahorrador convencional?

 Al futbolista le suele gustar lo mismo que a todo el mundo. No arriesgar el dinero y ganar mucho. Pero todos sabemos que eso casi no existe o que para que se produzca tiene que darse un momento de fortuna para el inversor. Al principio siempre les digo que la primera inversión tiene que ser su casa. Lo primero que tiene que tener un futbolista es su propia vivienda. Viven de alquiler porque no suelen estar donde van a fijar su residencia definitiva, es algo temporal, pero siempre intento que como primera inversión compren una vivienda en el lugar en el que vayan a vivir al retirarse. Elegir la vivienda, comprarla, constituir una hipoteca con sus primeros ingresos... Esa es parte de nuestro trabajo. Por lo general, las inversiones más frecuentes son viviendas y plazas de garaje, que suelen ser lo más seguro, pero hay operaciones de todo tipo. Por poner un ejemplo, tengo un futbolista gallego que juega en Tailandia, Andrés Túñez, que ha hecho una inversión que le va fantástica. Ha construido veinte cabañas en el bosque, en la zona de Noia. Son de madera, están colgadas en los árboles, y construidas y dotadas a todo lujo; son una preciosidad. Las tiene en distintas zonas, cuatro de ellas en la playa de Broña, casi encima del arenal, y con unas vistas maravillosas. Son cabañas equipadas con la última tecnología, y tienen hasta jacuzzi. La empresa funciona desde 2015 y el lleno de ocupación se produce durante todo el año. Prueba de ello es que yo mismo quise reservar dos cabañas en septiembre y me resultó imposible, y eso que eran para su agente (bromea).

¿Túñez trajo esa idea de negocio de Tailandia?

 No, no, fue una idea que le surgió por medio de su primo, que es arquitecto. Pensó que era un buen proyecto y le está funcionando de maravilla.

¿Los jugadores profesionales también se suelen decantar por productos financieros?

 Sí, suelen gustarles, pero ahí no solemos invertir mucho. Algo hacemos, pero buscando siempre productos de poco riesgo. Lo que sí suelen hacer es invertir en un fondo muy bueno, que es de la AFE, en el que entran todos, ya que además desgrava en Hacienda. Pueden meter un máximo anual de hasta 20.000 euros y a partir del año de estar retirados ya pueden comenzar a retirar su inversión. Es un fondo que les da muy buen interés y que funciona como un fondo de pensiones para el resto de su vida.

¿Pero ese producto vinculado a la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE) tiene la operativa de fondo de inversión o de fondo de pensiones?

 Es más o menos un fondo de pensiones, lo que pasa es que desgrava el 100% en el impuesto de la renta. Es un producto que les viene muy bien cuando se retiran, ya que tienen a su disposición ese dinero, que normalmente no lo sacan todo de golpe, sino año a año durante el resto de su vida.

En los últimos años también ha habido casos de futbolistas de élite que se han visto atrapados con inversiones en productos tan dudosos como las preferentes. ¿Son frecuentes las equivocaciones y el mal asesoramiento entre los jugadores profesionales?

 Mi fin es intentar no jugar con su dinero. Al final es su dinero. Intento invertir en algo que dé mucha renta asegurada. Para el riesgo es mejor ir al casino y yo no les llevó allí. El objetivo es que cuando se retiren, que por lo menos no hayan perdido el dinero que tenían y que han generado con tanto esfuerzo en esos años de profesión. Al final la vida es larga, así que hay que dirigir bien las inversiones. Yo siempre intento bases más visibles. Me interesa que tengan vivienda, propiedades o el dinero a plazo fijo, aunque sea con una rentabilidad menor, pero reduciendo o evitando el riesgo, porque ha costado mucho llegar a conseguir esos ingresos.

¿También le ha tocado vivir y gestionar inversiones atípicas?

 Sí, algunas sí. He tenido inversiones de todo tipo. Por poner un ejemplo, Pablo Amo, que lo tuve en el Deportivo de La Coruña, se metió como inversor en un SPA de ciudad, en Madrid; también Molina (ex portero internacional del Atlético de Madrid) había optado en su día por este tipo negocio, el de los SPA de ciudad. Yo he llegado a tener un futbolista que compró cien ovejas. Es un jugador de Lugo, que compró ese rebaño porque siempre había sido su sueño y porque lo vio como una inversión.

¿E incluso en esas operaciones menos frecuentes, usted y su empresa también se encargan de que puedan materializarse?

 Yo les hago todo y les asesoro en todo. Les ayudo, me preocupo de los contratos de los pisos cuando los compran... Al final soy como un relaciones para todo. Si necesitan un restaurante me encargo de buscárselo, ya que conozco a muchísima gente, y lo mismo ocurre cuando compran un coche, ya que conozco a gente en muchos de los concesionarios en los que pueden hacerles los mejores precios. Al final mi trabajo consiste en estar pendiente de todo las 24 horas. Lo que intento es ser un amigo fiel de todos ellos. Siempre digo que lo primero es tener amistad, porque sin ella es difícil que este negocio funcione, ya que aquí todo se basa en la relación día a día. Lo que intento es que ellos se abstraigan de todo y que puedan ocupar la totalidad de su tiempo en el fútbol. Al final es de lo que viven y es el ingreso que permite que puedan vivir sus familias. Lo demás trato de hacérselo yo o, en este caso, mi empresa y mi oficina. Por ejemplo, estos días me he estado preocupando de poder mandarle a Lucas su perro a Londres. Te tienes que preocupar de todo.

Por curiosidad para nuestros lectores, ¿de qué raza es?

 Es un sharpei.

Pero lo que cuenta de abarcar absolutamente todo lo que rodea al futbolista profesional, incluidos los permisos de entrada en el país para su mascota, ¿es habitual entre los agentes FIFA o es una excepción en su caso?

 Eso ya depende del carácter de cada persona. Para mí el futbolista es mi amigo e intento estar encima de cada detalle y preocuparme de él en todo momento. El primer día que los cojo siempre les digo que en la vida hay que funcionar con las cuatro haches: humildad, honestidad, honradez y sobre todo hambre. Si funcionas con esas cuatro haches vamos a llegar a los objetivos. Yo no puedo opinar de los demás agentes, pero sí que quizás sea atípico ya que estoy con ellos en todas las aventuras y los acompaño a todos los sitios. No creo yo que muchos llegasen a hacer autostop en una frontera a 23 grados bajo cero, entre Polonia y Ucrania, como llegamos a hacer Lucas y yo a las dos de la madrugada muertos de frío. Como no creo que otros hicieran lo que hice la semana pasada. A un futbolista gallego que juega aquí, en Madrid, me preocupé, al verlo con ansiedad, de buscarle un psicólogo, de llevarlo y de esperar abajo a que acabase la consulta, para después informarme y volver a llevarlo a su domicilio. Cada uno es una historia y cada uno es un mundo. A mí me enseñaron que hay que trabajar y que hay que ser lo más serio posible en el trabajo. Y si yo le exijo el máximo a mis jugadores, tengo que ser el primero en dar ejemplo.

Desde fuera, el fútbol español da la sensación de que ha ganado mucho en profesionalización en los despachos en los últimos años. ¿Lo ve así en sus negociaciones habituales con presidentes, directivos y directores técnicos?

 Sí, el fútbol cada vez es más profesional, cada vez genera más dinero e ingresos, cada vez es mucho más conocido a nivel mundial, es más visto y es lógico que, moviendo tanto dinero, esté cada vez más profesionalizado en todos sus estamentos.

¿Y eso implica que, por ejemplo, a usted le resulte más fácil o más difícil negociar ahora los traspasos?

 Complicado es siempre. Eso ya depende de cada persona. Por poner un ejemplo, Lendoiro como buen gallego era muy complicado y resultaba muy difícil poder negociar con él. Hay unos presidentes o unos dirigentes que son mejores negociantes que otros. Con esa virtud uno nace, no se hace. Es algo que ya viene contigo. Al que es buen negociante, se le ve desde pequeño.

Lo que sí existen en su trabajo son muchos picos de estacionalidad, siempre en torno al período de apertura y cierre de fichajes, ¿no?

 Evidentemente, nuestro trabajo es por épocas, aunque al final tienes que trabajar todo el año, las 24 horas. Pero sí es verdad que hay épocas en las que la tensión y el no tener minutos es mucho mayor que en otras. En los plazos, tanto en el invernal como en el estival, la tensión que vives cuando un futbolista no tiene trabajo es mucho mayor y todo resulta más difícil. Vivimos y generamos todos una tensión tan elevada que, claro, no podrías soportarla a esos niveles todos los meses del año. Se vive así un par de meses y ya es bastante difícil asumirlo para el cuerpo.

Y al alto voltaje de los fichajes y de las negociaciones con los clubes, aún tiene que sumar las zancadillas en su profesión. ¿Es muy frecuente que haya competencia desleal en el mundo de los agentes FIFA?

 Intermediarios de la Real Federación Española de Fútbol somos sobre mil en España. Así que disputas por los jugadores, evidentemente las hay. Al final es la jungla. Como en cualquier sector, hay de todo. Hay gente muy legal y honrada, y hay gente que no respeta al compañero ni a la profesión. Al haber tanto dinero, muchos quieren lucrarse y quieren ganar sin haber trabajado. No es el método, pero cada uno funciona como quiere. ¡Si cuento yo ahora cuántos representantes aparecieron en el último mes cuando estaba lo del Arsenal con Lucas! El club me llegó a decir que le llamaron treinta personas diferentes jurando y perjurando que eran los representantes de Lucas. Y es más. Después de firmar ya todo con el jugador, aún algún representante me llamó para decirme que quería su comisión porque él había llamado al Arsenal.

¿Ustedes tienen regulado el techo de porcentaje que pueden cobrarle al futbolista en cada traspaso?

 Sí, está regulado. El máximo es el 10%. Hay muchos agentes que cobran ese máximo, pero yo al futbolista le cobro siempre el 5%, y además solo se lo cobro cuando ganan un mínimo. Es decir, si aún ganan cantidades pequeñas, yo no les cobro nada. Aunque el techo es un 10% y la gran mayoría es lo que cobra, yo me limito a percibir el 5%.

En el próximo período invernal de fichajes, ¿usted volverá a ser tan protagonista y tan mediático como lo fue en el de verano, con el traspaso de Lucas del Depor al Arsenal?

 Nunca se sabe. Para eso trabajamos y lógicamente es lo que intentamos. Ese siempre es nuestro sueño. Al final a nosotros nos va la adrenalina en esos momentos y trabajamos todo el año para conseguir llevar a los futbolistas al mejor puerto posible. Lo nuestro es intentar que el jugador pueda vivir lo mejor posible y que pueda desarrollar su profesión en las mejores condiciones posibles, porque eso redunda en el beneficio de todos.

¿En el portfolio de Protio Sport hay ahora mismo buenas promesas del fútbol nacional e internacional?

 Sí, tengo dos o tres jugadores que yo creo que pronto pueden dar el salto.

¿Se aventura a dar algún nombre?

 Prefiero no dar nombres, porque al final trabajo para todos mis jugadores y para mí son todos igual de importantes. Y siempre necesita más cariño aquel al que le está costando más trabajo llegar que al que ya está arriba.

¿Se ha planteado en algún momento entrar en otros deportes y convertirse en representante de profesionales de otras disciplinas?

 No, siempre digo que quien mucho abarca poco aprieta.

Estos días se habla mucho del posible cambio de propiedad del Celta de Vigo, que podría pasar a manos de inversores chinos. ¿Le sorprende?

 No sorprende, porque al final la vida son etapas. Todos sabemos que el presidente Carlos Mouriño ha hecho un grandísimo trabajo en el Celta, y que el club existe gracias a entrar ahí con su equipo, con Antonio Chaves a la cabeza también, y él al final querrá dedicarle más tiempo a su familia. El fútbol te quita mucho tiempo y hace que no puedas dedicarte a tu familia. Lógicamente si se llega a producir la venta del club es algo normal, muy lógico y lo único que habría que hacer es agradecerle a Mouriño todo lo que ha hecho por el Celta, porque vuelve a ser un gran equipo. Cuando él lo cogió estaba en la UVI y en un estado muy crítico.

 

¿Y no hay alternativas a la propiedad asiática? Existen muchos precedentes que no han funcionado.

 No lo sé, pero conociendo a Mouriño, si finalmente vende el club sé que lo va a dejar en buenas manos; de eso no tengo ninguna duda.

En el gigantesco negocio del fútbol mundial, ¿el trozo de pastel de Galicia es demasiado pequeño?

 Yo no diría eso. Tenemos la fortuna de contar don dos equipos en Primera y con otro que está en la Liga 123 (Segunda División española), y además contamos con equipos muy buenos en Segunda B, muchos juveniles en división de honor y grandes jugadores gallegos. La selección gallega que jugó el 20 de mayo contra Venezuela en Riazor es una selección que muchos países desearían tener para ellos. Hoy en día hay futbolistas gallegos en grandes ligas, como Lucas Pérez, Iago Falqué o Iago Aspas jugando en el Celta. Tenemos jugadores que van a la Selección Española y eso es un honor para todos.

Como cierre de entrevista, me gustaría abordar su relación con Verín, una de las zonas de Galicia que ha dado futbolistas de gran nivel a lo largo de la historia de este deporte.

 En efecto, en Verín hubo grandes futbolistas; es una zona en la que siempre se ha vivido el fútbol intensamente. De pequeño he sido abonado del Verín CF y he tenido la suerte de poder ir a ver al equipo de mi pueblo. Lo sigo intentado ayudar en todo lo posible, porque es el equipo con el que me identifiqué siendo yo pequeño. Y grandes futbolistas sí que ha tenido Verín. Como la “bomba” Cabido (Ángel Cabido), que fue famoso por haber metido cuatro goles en San Mamés. Jugó en el Oviedo. También destacó Avelino Chaves, que jugó muchos años en el Zaragoza; sigue viviendo allí y fue delegado del club. Y lo mismo ocurrió con los tres hermanos Cid, que jugaron en la época de la Cultural Leonesa, con Zurria... Hemos tenido grandes futbolistas, como Martín Esperanza en aquel Pontevedra del “¡Hai que roelo!”. O últimamente tuvimos al tristemente fallecido Carlos Álvarez (jugador del Celta), al que todos los años recordamos en Verín con un memorial que se celebra en su honor.