Fundador de la empresa Punta de Rieles

“Supimos ver y acompañar el crecimiento urbano de Montevideo”

El itinerario de ultramar del empresario ourensano Eliseo Rivero Freire ha sido muy familiar y común al de miles de gallegos. Embarcó desde Vigo hacia Brasil, en donde forjó sus primeros ahorros antes de dar el salto al pequeño país de moda a mediados del siglo pasado, Uruguay. En su capital, Montevideo, fundó una empresa de materiales de construcción que, seis décadas después, mantiene a más de treinta trabajadores en plantilla y que ha diversificado hacia la promoción inmobiliaria y el arrendamiento de naves empresariales. Desde 1988, Eliseo Rivero y su familia no han faltado ni un solo verano a su cita anual y a su retiro de descanso en la comarca de Terras de Celanova repartido entre la propia villa de San Rosendo, Covas do Río (A Merca) y Orga (Celanova). Hoy, con 81 años, recuerda como el mismo día la fecha exacta de los grandes acontecimientos que marcaron su vida.

Texto: Javier de Francisco © 

  • ¿Desde qué zona de la provincia de Ourense emigró con destino a América?

Nací el 15 de septiembre de 1934 en Covas do Río, parroquia de Zarracós, en el municipio ourensano de A Merca. A los diez años nos trasladamos con mis padres y mis cuatro hermanos para Vilanova dos Infantes. Allí conseguimos lugar como caseros y trabajamos las tierras de don Pepe.

 

  • ¿En qué año emigró a Uruguay y qué motivos le llevaron a buscar otro futuro en ese país?

A los 17 años, y cuando la situación no daba para más, mi abuelo Valerio me prestó el dinero para emigrar, en una época en la que la emigración era la única puerta abierta para salir de la crisis. Después de cumplir los 18 años, el 13 de diciembre de 1952, embarqué en Vigo con destino a Sudamérica y como el país al que se podía entrar sin tener que ser reclamado era Brasil, entonces hacia allí dirigimos nuestro rumbo. Al llegar, pronto conseguimos un trabajo y luego de un año hicimos el dinero necesario como para enviarle al abuelo lo que nos había prestado. En ese momento me hablaban maravillas de aquel Uruguay, a tal punto que, convencido y luego de ocho días de viaje en un tren de carga, el 17 de enero de 1954 arribé a Montevideo, con mucha esperanza y con el deseo de comenzar un nueva etapa en mi vida. Tal es así que al día siguiente ya estaba trabajando en un bar. Luego de unos meses, el 25 de mayo de 1954, comencé a hacer mis primeras armas en el rubro, empleándome en una barraca de materiales de construcción. Mientras tanto, luego de un tiempo y varios trámites por medio, pude reclamar a mi familia y juntarme con ellos en Uruguay. Con la experiencia que habíamos logrado, las ganas de emprender algo y la ayuda de los amigos que fuimos haciendo, el 5 de agosto de 1957 comenzamos con mi esposa Elvira haciendo bloques de hormigón, en la inconsciencia y sin saber que allí se estaba gestando el inicio de “Barraca Punta de Rieles”, una empresa que nos proporcionaría tantas satisfacciones en la vida. También pude reclamar a mis padres y a mis hermanos, a los cuales les compré un solar, le hicimos una nave y montamos una herrería de obra. Como siempre lo he expresado, yo siento que España es mi patria querida y el Uruguay es mi país, y en él encontré un encanto de gente y de país en sí mismo. Y como solía decir mi abuelo Valerio, y esto también quedó acuñado en mi vida: “con ganas y con fuerza uno puede llegar donde la familia y los amigos lo apoyen para llegar”.

  • ¿En qué consiste el modelo de negocio de Punta de Rieles?

Si tenemos que referirnos a la “Barraca Punta de Rieles” podemos expresarles que está en una zona donde en aquel tiempo de sus inicios no había mucha cosa, pero a mí me parecía que la ciudad se tenía que comenzar a expandir. El tiempo me dio la razón y hoy es una zona densamente poblada y nosotros supimos ver y acompañar ese crecimiento urbano, lo cual nos ayudó mucho al desarrollo empresarial. Es una de las barracas más surtidas de Montevideo. Nos dedicamos a comercializar todo lo necesario para la construcción, comenzando por sus elementos básicos y pasando por todo tipo de herramientas y maquinarias relacionadas con el rubro y adyacencias. También poseemos ventas de electrodomésticos, ferretería, bazar, pinturería, artículos de electricidad, artículos sanitarios, revestimientos y muchos más productos.

 

 

  • ¿Quiénes son sus clientes finales (constructores, particulares, profesionales...)?

Nuestros clientes pasan por una amplia gama diferencial, donde podemos encontrar arquitectos, ingenieros, empresas constructoras y clientes particulares que edifican o reforman sus hogares.

  • ¿Cuántos empleos directos genera la actividad de su empresa?

Hoy contamos con 34 empleados, que son grandes colaboradores de la empresa y a parte zafrales y tercerizados que trabajan para la misma en un área de 6.500 metros cuadrados de depósitos. Poseemos empresa de camiones y maquinaria vial, a parte de la maquinaria que ya posee la barraca para su funcionamiento interno.

 

 

  • A parte de la distribución de materiales de construcción, ¿usted se ha dedicado a otros negocios o sectores en Uruguay? ¿Tiene previsto realizar otras inversiones en el futuro?

En otro rubro paralelo, hemos realizado fraccionamientos, o como suelen llamarlo en España, urbanizaciones, que fueron financiados por nosotros mismos. También hemos construido diez naves, cinco de las cuales las tenemos utilizadas como depósito propio y las otras cinco las arrendamos a terceros, por cierto, dos de ellas a empresas españolas. Sobre el tema de si tenemos nuevos planes te comento que sí, ya estamos trabajando con la tercera urbanización. En la primera urbanización, estamos hablando de 97 viviendas, en la segunda de 125 y en la tercera estamos pensando que puedan ser cerca de 215. 

  • Esa promoción conjunta de 437 viviendas a lo largo de estos años constituye sin duda una gran contribución social. Y en relación a lo que comenta del arrendamiento de naves, ¿a qué dos empresas españolas se refiere?

Dentro de las empresas españolas a las que arrendamos las naves está Padrosa, que trabaja vendiendo y arrendando grandes grúas para trabajos en el puerto y otros lugares. También tenemos a Isitex, que más bien son portugueses y argentinos asociados y están dentro de la rama de los textiles.

  • ¿Usted continúa llevando la gestión de Punta de Rieles? ¿Cuenta con el apoyo de otras generaciones de la familia Rivero?

Te cuento que yo estoy en la empresa solo en momentos puntuales y no permanentemente. Quienes están el frente son mi hijo, Eliseo Rivero Pérez, mi yerno, Carlos Fernández, mi hija María Carmen Rivero Pérez, y mi nuera María Elizabeth de Cunto. De ellos estoy todos los días aprendiendo un poco más de todo. Y también de todo el equipo, un personal que son como si fueran los propios dueños porque se preocupan tanto como nosotros por la empresa y así yo estoy más libre. El mismo equipo formado nos hace seguir pensando en el futuro y no quedarnos quietos. En la familia hoy contamos con cinco nietos y con dos bisnietos (uno de 5 años y otro de 9 meses). Entre los nietos hay una arquitecta, un contador, una ingeniera química, un escribano y un administrador de empresas. Por otra parte, es un honor poder comentarles que en el 2014 hemos recibido de parte de la Asociación de Empresarios Gallegos del Uruguay el premio al “emprendedor del año”, distinción que sentimos no merecer pero que aceptamos con mucho cariño.

 

 

  • Finalmente, ¿sigue manteniendo contacto con Galicia? ¿Regresa a su tierra con mucha frecuencia?

A mi querida Galicia viajamos desde 1988 de forma ininterrumpida todos los años. Tenemos un apartamento en la villa de Celanova y casa familiar en Orga, en el propio municipio de Celanova, que es el pueblo de mi esposa Elvira.