Presidente de Classic Wines

Lidera la importación de vinos españoles de alta gama a una veintena de estados

Al ourensano Dominic Rodríguez, el negocio de la distribución de vinos en el mayor mercado del mundo le viene de pura cepa. Antes de emigrar, pasó su infancia en Cernego (Vilamartín de Valdeorras), jugando entre viñedos de mencía. Con quince años de recorrido como empresario del sector, hoy es uno de los principales embajadores de los vinos españoles de alta gama en Estados Unidos. Su empresa, Classic Wines, opera en veinte estados, tiene 22 empleados y factura una media anual de 10 millones de dólares. Sus nuevos desafíos profesionales pasan por mejorar la plataforma de distribución en el mercado americano y por poner el foco en el e-commerce de vino.

Texto: Javier de Francisco © 

Los sectores de la distribución y de la logística en las zonas de mayor consumo de Estados Unidos no tienen grandes secretos para el ourensano Dominic Rodríguez. Tras finalizar sus estudios de Tecnología Médica en Long Island University  se licenció en Logística por Penn State University y realizó un MBA en Transporte en Dowling College. Hasta que apostó por su propio proyecto empresarial, trabajó para uno de los líderes mundiales en paquetería, el grupo UPS, en el que llegó a ejercer como director de logística y aduanas en el Puerto de New York.

En 2001 puso fin a esa etapa profesional con la constitución de Classic Wines, con sede central en Stamford (estado de Connecticut) y con distribuidores en veinte estados. La actividad principal es la importación de vinos del segmento alto procedentes de España, Francia, Italia, Alemania, Hungría, Argentina, Chile y Uruguay. La empresa hace distribución directa en los estados de New York, New Jersey y Connecticut, mientras que para operar en otras zonas del país se apoya en una plataforma logística integrada por veinte distribuidores.

 

 

Entre las principales magnitudes de la empresa destaca su facturación, que sobrepasa los 10 millones de dólares anuales. Este volumen de negocio acredita a Classic Wines como uno de los principales representantes de vino español y europeo en Estados Unidos y como uno de los mayores importadores de gama alta. La plantilla actual está formada por 22 empleados.

Los principales objetivos estratégicos y comerciales para el actual ejercicio de 2015 pasan por “fortalecer nuestra infraestructura de negocio, asegurando especialización en todos los niveles, lo que resulta muy importante para controlar nuestro modelo de crecimiento. Los nuevos proyectos están basados en la creatividad y en la innovación, y por lo tanto son proyectos en transición. Queremos ser únicos en esta industria, creando cambios como empresa pionera. En concreto, estamos lanzando un modelo de plataforma logística más operativa y también nos estamos enfocando a una próxima oleada de ventas por internet, en donde ya tenemos mucha ventaja”, explica Dominic Rodríguez.

Con su fuerte posicionamiento de mercado, Classic Wines ha introducido o ha ayudado a fomentar el interés de los consumidores norteamericanos por un amplio catálogo de vinos gallegos: Moure de Autor, Abadía da Cova, Fuga Mencía, Albariño Gran Vinum, Señorío de Valei, Robaliño, Palacio de Fefiñanes, 1583 Albariño de Fefiñanes y Pionero (Viña Almirante).

Además, Dominic Rodríguez comercializa en Estados Unidos una marca que lleva el nombre de su pueblo ourensano, Cernego, fruto de un acuerdo de colaboración entre Classic Wines y la cooperativa levantina Anecoop, que se encarga de la elaboración empleando un 90% de la variedad de uva cabernet sauvignon.

 

Potencial para el vino ourensano

Dominic Rodríguez continúa detectando un gran potencial para los vinos ourensanos y gallegos en Estados Unidos, a pesar de que las tres cuartas partes del mercado interno están copadas por los productores de California: “Los varietales de Ourense y de Galicia tienen una identidad exquisita y muchísimo carácter, por lo que son aptos para competir con cualquier vino del mundo. Pero hace falta explotar bien los mercados exteriores. Aquí, en Estados Unidos, por mucho esfuerzo que estén haciendo las denominaciones de origen gallegas, siguen sin llegar al punto de ser reconocidas. Y es que aquí a nadie le interesan las denominaciones, solo el nombre del varietal, porque es un consumidor acostumbrado al marketing agrupado por tipo de varietales. De todas las D.O., solo se conocen las grandes, como Rioja y Bordeaux”, precisa.

 

 

En relación a las peculiaridades del mercado de Estados Unidos dentro de este sector, el presidente de Classic Wines resalta que “no se puede hablar de un único mercado, sino de muchos dentro del país. Así, por ejemplo, en la costa este son muy diferentes los gustos en New York, en New Jersey o en Connecticut, por mucho que sean tres estados cercanos entre sí. Las zonas de consumo a mayor escala son California, Chicago, Texas y Florida, pero igualmente con grandes diferencias entre cada uno de ellos. Por eso las acciones de marketing como las que realizan los organismos españoles y las denominaciones de origen tienen que estar muy bien planeadas, para no tirar el dinero”.

En opinión de Dominic Rodríguez, la calidad de los vinos gallegos representa una de las mayores ventajas competitivas a la hora de exportar a Estados Unidos: “Galicia y España han logrado dar en los últimos veinte años un gran salto de calidad en la producción, gracias a la combinación de las nuevas tecnologías y a la llegada de una joven generación de enólogos que han estudiado en lugares como Francia, Italia, Australia...”.

Por otra parte, en relación a sus proyectos profesionales y personales considera “un orgullo” representar a Galicia en su sector y comparte con toda la gran emigración ourensana y gallega el sentimiento de “ser embajador de todo lo gallego y de todo lo español en el país. Creemos, vivimos y apoyamos todo lo gallego y español, ya que somos muy conscientes del amor por nuestra tierra y de las maravillas que, en la distancia, no podemos disfrutar a diario”, argumenta Dominic Rodríguez.