Empresario del sector agroalimentario, propietario de Hacienda María Luisa y Piensos del Oeste, e impulsor del Circuito Internacional de Panamá

Un grupo empresarial que surgió de la apertura de un supermercado y que hoy combina lechería, explotación ganadera y fábrica de piensos

El fundador de Hacienda María Luisa, en La Chorrera, provincia de Panamá Oeste, emigró desde el municipio ourensano de A Merca en la década de los cincuenta. Desde su llegada al país, Bernardo Corbillón Docampo siempre trabajó en empleos vinculados a la alimentación: fue vendedor de pescado, empleado de una tienda de ultramarinos, carnicero... Y con los primeros ahorros abrió uno de los supermercados pioneros en su provincia de acogida, hasta que a mediados de los ochenta vio materializado el sueño de dedicarse a la ganadería, el oficio por el que sentía pasión desde sus primeros pasos en A Merca, la tierra por excelencia de ganaderos y de tratantes. Así surgió Hacienda María Luisa, que debe el nombre a su esposa panameña. Tras el fallecimiento del fundador, hace ocho años, sus hijos continúan al frente del grupo empresarial, formado por una explotación de porcino, una lechería que alcanza los 5.000 litros semanales de producción y por una fábrica de piensos para alimentación animal. Su hijo Bernardo Corbillón Sánchez combina la gerencia con otra pasión familiar, los deportes del motor. Esa afición vivió su momento estelar el pasado verano, con la inauguración del Circuito Internacional de Panamá, el primer autódromo del país y uno de los más importantes de Centroamérica. La familia Corbillón es la promotora del proyecto y el circuito, de 3,2 kilómetros de longitud, está ubicado en plena Hacienda María Luisa.

Texto: Javier de Francisco ©

Las tres líneas de negocio de la empresa familiar ubicada en Corregimiento de La Mendoza, en el distrito de La Chorrera (provincia de Panamá Oeste) son una lechería, la venta de carne de porcino en canal y una fábrica de pienso. La primera produce unos 5.000 litros por semana y destina toda su producción a una de las mayores envasadoras del país, Estrella Azul (Industrias Lácteas S.A.). Por su parte, la explotación de porcino vende los canales a importantes cadenas de alimentación de Panamá, que se encargan del despiece y de la venta al consumidor final. Y con la tercera actividad, Piensos del Oeste, Hacienda María Luisa alcanza una producción cercana a las 125 toneladas al mes.

En las tres líneas de negocio, todos los productos se destinan al mercado nacional. La empresa no realiza exportaciones en ningún segmento. Su actividad genera una media de 60 empleos directos. Bernardo Corbillón Sánchez, gerente e hijo del fundador, asegura que “el agro panameño no está viviendo un buen momento; más bien diría que está en una situación complicada. En nuestro caso nos ayuda tener una diversificación bastante alta, con la planta de alimentos, la lechería y la explotación ganadera. Nuestro objetivo es mantener los niveles actuales en las tres áreas de negocio, en las que orientamos todo al consumo nacional”, explica.

La familia Corbillón es originaria de Vilaboa, localidad del municipio ourensano de A Merca que prácticamente forma un único núcleo de población con Vilar de Paio Muñiz, a escasos 12 kilómetros de la ciudad de Ourense. Desde estas tierras de tratantes y ganaderos emigró Bernardo Corbillón Docampo en 1957, recién cumplidos los 18 años. Se estableció en la capital del país, Ciudad de Panamá, en donde uno de sus primeros empleos fue como dependiente de los ultramarinos La Vizcaína. Además fue vendedor de pescado y carnicero. Eligió este destino de la emigración, mucho más tradicional para los habitantes de la comarca de Carballiño que para los de Terras de Celanova, porque allí residía un tío suyo y las noticias sobre la situación económica eran favorables.

Con todo, en 1982, la familia formada por Bernardo Corbillón y su esposa panameña María Luisa Sánchez decidió regresar a Galicia, pero el proyecto no cuajó. Al año siguiente se establecieron definitivamente en Panamá, pero esta vez el empresario ourensano eligió otro destino diferente al de su primer viaje, Ciudad de Panamá: “Mi padre fue un verdadero visionario. Cuando regresamos, en 1983, decidió abrir su propio supermercado, pero en vez de hacerlo en Ciudad de Panamá, lo hizo en La Chorrera. Supo ver que esta zona del país iba a ser una de las de mayor crecimiento, y a unos niveles impresionantes, mientras que Ciudad de Panamá se estancó. Es decir, vio claramente que el crecimiento iba a estar en las afueras. Y acertó abriendo uno de los primeros supermercados de la ciudad”, detalla su hijo Bernardo.

Pero el supermercado no colmó las aspiraciones empresariales del fundador de Hacienda María Luisa. Desde el primer día de su llegada a Panamá, siempre soñó con emular a sus familiares y vecinos de A Merca y con ir formando su propia explotación ganadera. Y así fue como empezó: “A él siempre le gustó el agro y sabía que acabaría dedicándose a ese sector en este país. Su sueño era abrir una explotación ganadera y lo consiguió”, resalta Bernardo Corbillón Sánchez.

La empresa se encuentra actualmente en segunda generación, gestionada por los hijos de Bernardo y María Luisa, tras el fallecimiento del empresario ourensano hace ocho años. Pero su esfuerzo, sus enseñanzas y su modelo de gestión continúan siendo la base del éxito de la empresa familiar.

Circuito Internacional

La combinación de empresa y afición, y el deseo de continuar diversificando actividades, llevó a Bernardo Corbillón y a su hermano Luis a promover la construcción del primer autódromo de Panamá y uno de los más importantes de Centroamérica. El Circuito Internacional de Panamá, que alterna competiciones de automovilismo y de motociclismo, abrió sus puertas el pasado verano, tras ver culminadas las obras en el mes de abril. La peculiaridad es que se encuentra ubicado dentro de la propia explotación ganadera Hacienda María Luisa.

Tiene 3,2 kilómetros de longitud y 14 metros de ancho. Dispone de áreas peatonales para público y prensa, estacionamientos, palcos privados y zona de restauración. El equipo que lo gestiona está formado por 15 profesionales, desde el director y auxiliares de pista hasta administradores, asesores de medios, community manager, diseñador creativo, productor, ejecutivos de ventas y asistentes administrativos.

Esta temporada ya albergó importantes competiciones, como carreras de motos con 22 participantes procedentes de Panamá, Nicaragua, El Salvador y Costa Rica, y pruebas de automovilismo con representantes de Panamá, Guatemala y Costa Rica. El calendario del año 2017 ya tiene reservadas 16 fechas, en una programación conjunta de la Federación Panameña y de la dirección del circuito.

Bernardo Corbillón Sánchez detalla que la instalación que ha promovido él y su familia “es la única pista de coches de carreras existente en Panamá, y podríamos decir que también en Centroamérica (sin contar México). Mi hermano es piloto y mi hijo de 15 años es campeón de karts, así que a todos nos gusta este deporte. Llevábamos algún tiempo con el proyecto y nos lanzamos a ponerlo en marcha este año. El 3 de diciembre cerramos la temporada y la reabriremos en marzo, con muchas fechas de competición y muchas actividades por realizar”, avanza el impulsor del autódromo de Panamá, que incluye una escuela de racing y formación en seguridad vial. Uno de los lemas publicitarios es “No corras en las calles. Corre en el Circuito”.

Aquí podemos ver un "slideshow" con varias imágenes del Circuito Internacional de Panamá y de las instalaciones en Hacienda María Luisa

  

 

 

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