Empresario del sector de la fabricación y desarrollo tecnológico de productos para las industrias del petróleo, gas y energías renovables

Imastec produce equipos para grandes compañías energéticas, entre ellas YPF, Petrobas, Total, Chevron y Gas Natural Fenosa, y exporta a cinco países

Sus apellidos sitúan en el País Vasco y en el interior de Galicia el origen familiar del empresario argentino Sergio Echebarrena Rábade. Sus dos ramas familiares emigraron rumbo a la provincia de Buenos Aires a comienzos del siglo pasado desde el municipio guipuzcoano de Alegi (Alegría de Oria) y desde la propia localidad lucense de Rábade. El actual presidente de Capipe, la cámara o asociación de empresas argentinas que son proveedores de la industria del petróleo, del gas y de la energía, es el propietario de Imastec, empresa con recorrido desde 1982 y dedicada a la fabricación de equipos (con diseño propio) y al desarrollo de tecnologías como sistemas de telemetría, de protección catódica y de controladores para el aprovechamiento de energía fotovoltaica y eólica. En la cartera de clientes de esta pyme con sede en la localidad de Caseros, situada al noroeste de la capital, figuran compañías de la talla de YPF, Petrobas, Total, Chevron, Pan American Energy o la española Gas Natural Fenosa. Aunque el contacto con Galicia ya se diluyó en las generaciones anteriores, Sergio Echebarrena nunca ha perdido las raíces gallegas y vascas, hasta el punto de que este mismo verano ha dedicado sus vacaciones a conocer en profundidad los encantos de los municipios de Rábade y Alegi, desde donde emigraron sus abuelos. Su proyecto empresarial se basa en mantener el alto grado de especialización de Imastec, en ampliar posicionamiento en las energías renovables (el Gobierno de Argentina ha diseñado un plan para que las energías limpias representen en 2017 el 8% del consumo total y en 2025 el 20%) y en seguir poniendo el foco en la internacionalización (la empresa exporta con regularidad equipos rectificadores e instrumentos de protección catódica a Chile, Perú, Bolivia, Ecuador y Colombia).

Texto: Javier de Francisco ©

El abuelo lucense de Sergio Echebarrena compartió con numerosos paisanos uno de los oficios más vinculados a la emigración gallega en el Gran Buenos Aires, el de “motorman” o conductor de tranvía, con casi tantos trabajadores originarios de las cuatro provincias gallegas como el puesto de guarda o revisor de billetes (el último tranvía eléctrico en circular en la capital argentina prestó servicio hasta 1963). De sus abuelos procedentes de Rábade (Lugo) recuerda con orgullo que “ella tuvo como profesión la casa de familias y él fue conductor de los tranvías públicos y después de otros ómnibus de la ciudad de Buenos Aires”.

 

A la hora de describir la evolución que han tenido las sucesivas generaciones vinculadas a la emigración surgida especialmente desde el norte de España, el propietario de Imastec y presidente de la asociación empresarial Capipe (Cámara Argentina de Proveedores de la Industria Petro-Energética), reflexiona sobre la importancia de “hacer notar que la mayoría de nosotros tiene un origen humilde, de inmigrantes muchos de ellos, casi analfabetos. Llegaron a un país que, fundamentalmente entre los años cuarenta y los setenta del siglo XX, permitió un singular acceso a la educación y a la salud pública. El hecho es que, entre los inmigrantes y en la segunda y tercera generación de descendientes encontramos un importantísimo número de graduados universitarios. Eso, sumado a políticas de promoción industrial, que luego abandonamos, derivó en una cantidad enorme de empresarios que lo fueron luego de bajar del barco con muchas necesidades, y después de trabajar muy duro, por supuesto”, relata.

Uno de esos ejemplos de pyme muy especializada e impulsada por los descendientes de emigrantes gallegos es Imastec. Se dedica a la protección catódica, a la prevención de corrosión en las tuberías subterráneas, a la telemetría y a la telegestión, por lo que ha logrado ganarse la confianza -como proveedor- de las principales compañías energéticas que operan en el país. Siempre con tecnología y diseño propios, produce equipos rectificadores, accesorios de montajes e instrumentos (desde milivoltímetros hasta registradores y sistemas de telemetría), controles para sistemas fotovoltaicos y eólicos, y en general asume la parte electrónica para la industria del gas y del petróleo. Una de sus últimas innovaciones es un registrador de potencial on-off sincronizado por GPS. En renovables, su principal línea de negocio es la ingeniería para la puesta en marcha de instalaciones de paneles fotovoltaicos.

Sergio Echebarrena confía en que las renovables sean uno de los pilares estratégicos dentro del plan de crecimiento de la empresa: “Todo parece indicar que la energía fotovoltaica será una industria pujante en los próximos años, con la nueva legislación que está en marcha. Existe el objetivo de cubrir hasta un 20% de la demanda energética en el año 2025 y recientemente ha habido una licitación en renovables de 1.000 megavatios”, detalla.

En el portfolio de Imastec se encuentran los principales operadores energéticos con presencia en Argentina. Así, entre sus clientes destacan los nombres de YPF, Chevron, Pan American Energy, Petrobas, Total, Gas Natural-Fenosa, TGN (Transportadora de Gas del Norte), TGS (Transportadora de Gas del Sur), Distribuidora de Gas del Centro, Litoral Gas, Gasnor, Refinor, Pluspetrol, Metrogas, Gas Atacama, Gasoducto Cruz del Sur y Gasoducto Nor-Andino.

 

Como proveedor especializado en protección catódica y en prevención de la corrosión de tuberías subterráneas, sus principales focos de negocio son los pozos de petróleo y las redes de distribución de gas. En rectificadores abarca todo el segmento, desde 1 amperio hasta 250 y desde líneas de 110 voltios hasta de 440. Todos los instrumentos, incluidos los transformadores, son diseñados y fabricados con técnicas propias que aseguran la durabilidad de cada producto durante la vida útil del sistema o instalación.

Además de tener presencia en Argentina, de norte a sur del país, desde la provincia de Salta hasta Tierra del Fuego, la empresa también se ha posicionado en los mercados de Chile, Perú, Bolivia, Ecuador y Colombia. El núcleo de las exportaciones que realiza a esos cinco países son equipos rectificadores e instrumentos de protección catódica. La búsqueda de nuevos mercados constituye, junto con la innovación y la fabricación de nuevos productos, la base del modelo de negocio de Imastec. Su impulsor señala que “no nos detenemos y siempre estamos buscando posibles ampliaciones. Actualmente estamos muy esperanzados en poder generar nuevos negocios dentro del ámbito de las energías renovables”.

Sergio Echebarrena compagina la dirección de su empresa, que cuenta con diez trabajadores en plantilla, con la presidencia de Capipe (Cámara Argentina de Proveedores de la Industria Petro-Energética). El colectivo está formado por unas 60 sociedades. En la directiva de Capipe figura otro destacado empresario de origen gallego, Claudio Blanco, que ha dedicado su trayectoria empresarial al diseño y fabricación de equipos de dosificación de químico.

Aunque en el caso de Sergio Echebarrena el vínculo familiar con Galicia y con el País Vasco comenzó a diluirse en la primera generación de emigrantes, cuando sus abuelos pusieron rumbo a Argentina a una temprana edad, él no pierde ni el arraigo ni el afecto y las emociones que le sigue produciendo la tierra de sus antepasados. Este verano vio cumplido el deseo de visitar los dos municipios del norte de España desde los que partieron sus abuelos hace casi un siglo: Rábade, en la provincia de Lugo, y Alegi (el nombre en castellano de este municipio guipuzcoano es Alegría de Oria y el nombre oficial es Alegi), en las proximidades de Tolosa. Durante la estancia en España tuvo la oportunidad de recorrer otras zonas del país. Su mujer es hija de leonés y asturiana.

En este reportaje se acompaña una foto de Sergio Echebarrena al pie del andén en la estación de ferrocarril de Rábade, en donde comenzó la travesía de la emigración realizada por su abuelo. Otras imágenes corresponden al stand de Imastec en la feria sectorial de Neuquén, en abril de 2016, en el que el empresario de origen gallego y vasco aparece en compañía de su esposa y de uno de sus hijos, Juan Ignacio Echebarrena.

 

Documentos de interés

Comercial de CAPIPE 

Entrevista a Sergio Echebarrena y Aníbal Mellano, Presidente y Secretario Gral. de CAPIPE

  

 

 

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