Presidente y fundador del Grupo Edisa, compañía del sector informático con presencia en 28 países de Europa y América, y con sedes internacionales en Colombia, Ecuador, México y República Dominicana.

“Siento tristeza porque se está desperdiciando talento con unos gestores muy pequeños para una realidad tan compleja”

A principios de los ochenta, Alfonso Amorín ejercía con pasión la enseñanza de Matemáticas en el instituto de Las Lagunas, el centro pionero en la enseñanza y utilización de la Informática en la provincia de Ourense. Mientras se volcaba como docente, el fundador y presidente de Edisa seguía como auténtico visionario los avances de la Informática a nivel mundial. Junto con otros compañeros del Departamento de Matemáticas, ya en los albores de esa década trató de convencer al claustro para la compra de un ordenador de la época, con el objetivo de impartir clases de Informática. Pero había otras prioridades, algunos profesores tardaron más tiempo en ver la “utilidad” de la Informática como actividad escolar y hubo que aplazar la compra. Aún así, su instituto y su departamento tienen el honor de haber sido los grandes introductores de la Informática en Ourense. Por aquella época, el joven catedrático de Matemáticas, que llegó a construir un ordenador de cartón para despertar el entusiasmo de sus alumnos, ya soñaba con fundar su propia empresa de software de gestión. Y acertó de pleno. Con tres décadas a sus espaldas, Edisa es el líder nacional de su sector y su sistema integrado Libra está considerado como la mayor aplicación de gestión desarrollada por una empresa española. La compañía, que compite con los grandes líderes mundiales, factura 15 millones de dólares y tiene 250 trabajadores en plantilla. Cuenta con cinco sedes nacionales (Madrid, Barcelona, Vigo, Ourense y Las Palmas) y cuatro internacionales, todas ellas en Latinoamérica (Colombia, Ecuador, México y República Dominicana). Ha desarrollado soluciones para la gestión integral de empresas en 22 ramas del sector agroalimentario -desde cooperativas agrícolas y ganaderas hasta explotaciones, mataderos, industrias de bollería, fábricas de piensos y abonos, cadenas de supermercados, vending y hostelería-, en seis subsectores de la distribución comercial y retail -para textil y calzado, joyería y regalo, ferreterías, rodamientos, suministros industriales y para la distribución en general- y en los sectores de la pesca y congelado, de la industria química y farmacéutica, de la industria del aluminio, de la construcción, del sector industrial en general, de los servicios, de las fundaciones y del tercer sector social.

Texto: Javier de Francisco © 

 

 

  • Desde los primeros tiempos de Edisa, usted dirigió y gestionó el crecimiento de la compañía desde la sede de Madrid. Ahora lleva unos años ejerciendo la presidencia desde Latinoamérica. ¿Cómo está viviendo esta nueva etapa en su vida profesional? ¿Le ha sorprendido el mercado latinoamericano?

Hasta el año 2007, Edisa estaba presente en varios países pero siempre ligado a clientes españoles con negocio en el exterior. En ese momento comenzamos una expansión internacional, fundamentalmente a Hispanoamérica, no solo con el objetivo de alcanzar clientes sin presencia en España, sino de asentarnos y crear empresas en esos países.

 

  • ¿Qué hitos recientes ha logrado Edisa dentro de su modelo de crecimiento y de expansión?

En este momento estamos asentados, como empresa, en seis países y tenemos clientes en un total de 28. Nos sentimos muy satisfechos de haber formado equipos profesionales -cada vez con más personal local- que generan una riqueza multicultural.

 

 

  • Y de todo ese desarrollo alcanzado, ¿cuáles han sido las consecuciones más difíciles? ¿Hay alguna o algunas que incluso le hayan sorprendido a usted?

Las mayores dificultades son las distintas idiosincrasias que te encuentras en los clientes y el personal local. En ese punto es cuando me siento más gallego gracias a nuestra capacidad ancestral de adaptación al medio.

  • ¿Cómo ha logrado impulsar desde Galicia una empresa tecnológica y un proyecto tan ambicioso y adelantado al tiempo como el de Edisa?

Me planteas dos preguntas diferentes pero que guardan una cierta relación, al menos en nuestro caso. Galicia es mi tierra natal y también la de muchas de las personas que hoy integran Edisa; es además donde iniciamos la actividad, hace ahora 32 años. Llegar a donde hoy nos encontramos, requiere dos ingredientes importantes; tomar las decisiones adecuadas a nivel estratégico y contar con un equipo humano implicado en el proyecto para poner en práctica las ideas y los planes. Desde nuestro inicio hemos mantenido constantes algunas ideas y principios, y ello nos ha llevado en estos momentos a estar compitiendo con productos de compañías líderes mundiales en sistemas de gestión.

 

 

  • A corto plazo, ¿qué orientación van a darle al plan de negocio (refuerzo del mercado nacional, mayor presencia internacional, nuevos desarrollos de software...)?

Tenemos un proyecto de mejora en nuestros servicios que repercutirá en rebajar los costes de puesta en marcha para nuestros clientes y tenemos además un gran proyecto de I+D+I, que esperamos vea la luz en dos años, para lograr un concepto puntero en los sistemas de información corporativa. Esto último creemos que nos permitirá un crecimiento importante de nuestra cartera de clientes.

  • Le ha tocado vivir en América buena parte de la crisis de España y Europa. ¿Ha sido una ventaja para usted o una traba debido a su relativo distanciamiento de estos mercados de origen?

Personalmente nunca me desconecto ni me distancio de mi patria y menos de mi Galicia querida. Leo cinco diarios españoles cada día. Además, el contacto con clientes y países tan distintos es una ilusión que no decae y que me hace sentir más ciudadano del mundo.

  • A pesar de la distancia, ¿continúa visitando Ourense y Galicia con la frecuencia deseada?

No puedo visitar mi tierra todo lo que quisiera; pero aún así difícilmente paso 40 días sin sentirla bajo mis pies, aunque solo sea por 48 horas.

  • ¿Qué recuerdos le quedan de sus buenos años de profesor en el Instituto de As Lagoas, en cuyas aulas o despachos se podría decir que empezó a germinar Edisa y también la docencia de la Informática en la provincia de Ourense?

Moriré siendo un profesor; es lo que mejor sé hacer en la vida y lo que más me gusta tanto en el instituto como en la facultad. Compartir conocimientos y experiencias es de lo más bello del mundo y muy necesario en estos momentos de manipulación generalizada. Siempre me imaginé que terminaría mi vida profesional como profesor en un tercer ciclo, pero por desgracia con la situación que vive el mundo entero, y Edisa en particular, lo veo muy difícil.

  • ¿Le da tiempo a seguir la realidad económica, política y social de Ourense y de Galicia?

Sigo permanentemente la realidad económica de Galicia y de España con enorme tristeza por todo el talento que se está desperdiciando con unos gestores muy pequeños para una realidad tan compleja.

  • ¿Es un ejecutivo con morriña o ya se ha aclimatado por completo a América?

Los galleguiños nos aclimatamos a casi todo, y si alguna vez lo dudo, enseguida encuentro alguno muy cerca que me lo recuerda.

  • Ya sea a nivel profesional o personal, ¿le queda algún gran proyecto por poner en marcha o culminar?

El reto profesional que me pongo cada día es que la gran familia de Edisa siga adelante creciendo, mejorando y protegiéndose de los tiempos tan duros que vendrán en los próximos años.